Dos días después del paso del huracán «Melissa» por Cuba, los servicios de emergencia concentran sus esfuerzos en el oriente de la isla ante el riesgo de desbordamiento del río Cauto, el más caudaloso del país, que amenaza a varias comunidades rurales. La situación de «extremo riesgo» se localiza en torno al tramo final del río y su mayor presa.
Medios oficiales informaron sobre una operación «urgente» de evacuación de hasta 7 mil pobladores de varias localidades. Al mediodía, aproximadamente 2 mil personas habían sido trasladadas al municipio cercano de Jobabo, en la provincia de Las Tunas. Los dos municipios de Granma afectados por las inundaciones (Río Cauto y Cauto Cristo) son los únicos que permanecen en situación de «alarma» por la Defensa Civil.
Impacto y daños de «Melissa»
El huracán «Melissa» cruzó el extremo oriental de Cuba este miércoles como categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, con vientos de hasta 200 kilómetros por hora y lluvias que alcanzaron los 400 milímetros en algunos puntos.
El Consejo de Defensa Civil de Granma explicó que el desbordamiento del río Cauto se debe a la conjunción de las intensas lluvias, el desagüe de presas, los deslaves en la Sierra Maestra y la penetración del mar en la desembocadura.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) hizo una primera estimación de unos 700 mil damnificados, lo que representa el 20% de los residentes en las provincias afectadas, quienes requerirían apoyo básico durante al menos tres meses.
Afectaciones en infraestructura y servicios
- Electricidad: Unos 3.5 millones de personas, la inmensa mayoría de la población de las cinco provincias orientales, permanecen sin corriente eléctrica, debido a la rotura de cables y la caída de postes de las líneas de distribución. La estatal Unión Eléctrica indicó que la reparación llevará días.
- Telecomunicaciones: El 75% de las líneas móviles de la región oriental quedaron sin servicio. La empresa estatal Etecsa señaló que las radiobases (antenas de telecomunicaciones) no están operativas por daños del huracán o por falta de electricidad.
- Daños Materiales: Aunque el gobierno cubano no ha ofrecido una evaluación oficial de daños ni ha reconocido víctimas mortales, la información preliminar indica afectaciones extensas en infraestructuras públicas (hospitales, escuelas, carreteras), viviendas y la agricultura.
El golpe del huracán ocurre en un momento de profunda crisis en Cuba, con escasez de básicos, alta inflación y prolongados apagones diarios. La Federación Internacional de la Cruz Roja alertó que los daños de «Melissa» pueden agravar el brote de enfermedades como dengue, oropouche y chikunguña.
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