El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó este miércoles la ejecución de una escalada militar contra Cuba, argumentando que no considera necesaria dicha medida debido a la situación interna de la isla. Asimismo, el mandatario norteamericano anticipó que la administración de Washington emitirá próximamente un pronunciamiento oficial respecto al bloqueo petrolero implementado contra el país caribeño desde el pasado mes de enero.
«No, no habrá una escalada. No creo que sea necesario. Ese lugar se cae a pedazos. Ellos perdieron el control», declaró Trump ante los medios de comunicación a su regreso a la capital estadounidense tras participar en un acto público en Connecticut.
Al ser cuestionado sobre la vigencia del bloqueo al suministro de crudo, impuesto tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, el jefe del Ejecutivo estadounidense se limitó a señalar que «pronto habrá un anuncio» oficial por parte de su gobierno.
Imputación penal contra Raúl Castro
Las declaraciones presidenciales coincidieron con la presentación de una acusación formal por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos en Miami contra Raúl Castro, de 94 años, por su presunta responsabilidad en el derribo de las aeronaves de la organización de exiliados Hermanos al Rescate en 1996, periodo en el que se desempeñaba como ministro de Defensa. El expediente judicial, presentado por el fiscal general adjunto, Todd Blanche, contempla cargos por asesinato, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves, delitos que conllevan la posibilidad de la pena de muerte.
El titular del Ejecutivo estadounidense calificó el hecho como un procedimiento de alta relevancia y vinculó la resolución con el respaldo político de la comunidad cubanoestadounidense asentada en el estado de Florida, afirmando que dicho sector de la población valora la determinación legal. Esta medida penal representa una continuidad en las políticas de restricción económica que Washington mantiene hacia La Habana para forzar reformas estructurales.
Rechazo del gobierno cubano
Por su parte, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó los cargos fincados en contra de su predecesor, quien a pesar de su retiro formal de la presidencia en 2019 y de la dirigencia del Partido Comunista en 2021, permanece como un referente dentro del aparato político cubano.
El mandatario de la isla sostuvo que la imputación de la fiscalía estadounidense constituye «una acción política, sin ningún basamento jurídico, que sólo busca engrosar» los argumentos de la Casa Blanca para intentar justificar una eventual intervención o agresión armada en el territorio costero.
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