Apenas el 18 por ciento de los más de 5.5 millones de negocios que operan en México cuenta con algún tipo de protección financiera para hacer frente a contingencias provocadas por sismos, huracanes, incendios o inundaciones. El dato evidencia que ocho de cada diez establecimientos enfrentan la posibilidad de pérdidas económicas severas sin mecanismos formales de respaldo.
De acuerdo con cifras recopiladas por la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), la falta de cobertura afecta principalmente al sector de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPyMES). Esta condición de desprotección debilita la estructura productiva del país en un segmento que resulta central para la generación de empleo y la actividad económica general.
La exposición a estas contingencias se acentúa debido a las condiciones geográficas del país, donde alrededor de 40 por ciento del territorio nacional está sujeto a riesgos naturales catastróficos. Análisis del sector asegurador indican que casi la mitad de las MIPyMES ha registrado afectaciones físicas en sus instalaciones en algún momento de su trayectoria operativa.
Impacto en la continuidad operativa
Los siniestros recurrentes no solo causan destrucciones materiales en inmuebles, inventarios, maquinaria y equipo. El riesgo económico más agudo se concentra en las pérdidas por interrupciones en la actividad del negocio, un escenario crítico para organizaciones comerciales que dependen del flujo de efectivo diario para solventar compromisos de corto plazo como renta, nóminas y pago a proveedores.
Estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señalan que la esperanza de vida promedio de las unidades económicas en el mercado mexicano es de apenas 7.8 años. La baja penetración de los servicios de cobertura financiera incide directamente en los cierres definitivos tras la ocurrencia de un desastre.
Especialistas de la firma General de Seguros, perteneciente a Grupo Peña Verde, señalaron que la transferencia de riesgos debe ser integrada formalmente en los planes de gestión de las empresas para robustecer la resiliencia empresarial, considerándolo como un elemento de inversión patrimonial y estabilidad laboral en lugar de un costo secundario.
La revisión periódica de la exposición a contingencias y el diseño de coberturas adecuadas a las necesidades operativas reales de cada establecimiento constituyen las recomendaciones principales emitidas por los organismos del sector, de cara al Día Internacional de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas que se conmemora este 27 de junio.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.










