El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) proyectó que México registrará niveles históricos en sus compras internacionales de grano, con estimaciones de 26.5 millones de toneladas para el año comercial 2025/2026 y 27.0 millones de toneladas para el ciclo 2026/2027.
El incremento en las importaciones responde a una contracción estimada del 2 por ciento en la producción nacional para la campaña agrícola 2026/2027, la cual se ubicaría en 24.3 millones de toneladas. Esta disminución está vinculada a los altos costos de los fertilizantes y a los precios internos del grano.
De acuerdo con el Servicio de Información Agropecuaria y Pesquera (SIAP), aunque se proyecta un área sembrada estable de 5.9 millones de hectáreas para el ciclo primavera/verano, se anticipa que factores económicos reduzcan la superficie final. Productores en las entidades de Jalisco, Michoacán y Guanajuato, que concentran el 35 por ciento de la producción de dicha temporada, perfilan una reducción en sus áreas de cultivo, optando en algunos casos por la siembra de sorgo.
El Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM) documentó el encarecimiento de los insumos básicos. Hasta mayo de 2026, la tonelada de urea registró un incremento anual del 42 por ciento al cotizarse en 17 mil 300 pesos, mientras que el fosfato diamónico subió 9 por ciento para alcanzar los 18 mil 230 pesos. Paralelamente, el precio del diésel observó un alza del 7 por ciento.
Dinámica comercial y logística externa
La demanda interna se mantiene al alza impulsada principalmente por el sector ganadero y los requerimientos de alimentación para aves de corral. El reporte estadounidense indica que el maíz amarillo proveniente de ese país conserva una ventaja competitiva en precio y calidad para aplicaciones industriales y fabricación de piensos compuestos.
El flujo de las mercancías de importación opera en un 65 por ciento a través de transporte ferroviario por la frontera norte, mientras que el 35 por ciento restante ingresa por vía marítima en los puertos del Golfo de México. Durante el periodo reciente, las importaciones específicas de maíz blanco también experimentaron un aumento del 49 por ciento.
Mecanismos gubernamentales de mitigación
Ante la volatilidad del sector, el Ejecutivo federal concretó el pasado 20 de mayo el Sistema de Ordenamiento de la Producción y Comercialización del maíz blanco «Precio Justo». Este mecanismo se estructura mediante tres componentes: comercialización anticipada por contrato, venta de insumos regulados y un esquema de protección al precio del grano.
Como parte de esta estrategia institucional, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) operará lineamientos de protección técnica para casos de contingencias climáticas y variaciones en el mercado internacional. Las cifras oficiales indican que el pacto está diseñado para abarcar 705 mil hectáreas, con el objetivo de regular 7 millones de toneladas del mercado interno.
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