Al menos 20 entidades del país registran actualmente cortes en el suministro eléctrico, en un contexto donde la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ejerció únicamente el 11 por ciento de su presupuesto programado para infraestructura de transmisión durante 2025.
De acuerdo con los registros de inversión física, esta subejecución del gasto institucional representa una caída real del 87.4 por ciento en comparación con los recursos implementados durante el ejercicio fiscal 2024.
La reducción en el gasto ejercido coincide con un periodo de incremento sostenido en la demanda eléctrica a nivel nacional, una disparidad entre inversión y consumo que ha derivado en los apagones que afectan a diversas regiones del territorio mexicano.
El análisis estadístico elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), incluyendo la Cuenta Pública y el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), muestra una brecha constante entre el capital proyectado y el efectivamente desplegado por CFE Transmisión.
Cuello de botella estructural
Los indicadores técnicos advierten que este déficit en infraestructura de transmisión actúa de manera directa como un cuello de botella estructural para el Sistema Eléctrico Nacional.
Esta limitación física y financiera en las redes eléctricas frena las posibilidades operativas para incorporar nueva capacidad de generación, dejando al sistema interconectado sin el margen de maniobra técnico necesario para atender los picos de consumo.
Detonar la competitividad de México en el mediano plazo requiere acelerar de manera urgente las inversiones en las redes eléctricas, condición indispensable para estabilizar el suministro, permitir el crecimiento industrial y evitar interrupciones operativas en las 20 entidades afectadas.
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