La posible imposición de un arancel del 17.9% a las exportaciones mexicanas de jitomate a Estados Unidos ha generado preocupación en productores, autoridades y consumidores de ambos países. Aunque la medida aún no ha sido aplicada, su impacto ya se percibe en el sector agrícola mexicano.
Juan Carlos Anaya Castellanos, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), señaló en entrevista para Uno TV que el gobierno mexicano, encabezado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, busca que el nuevo arancel sea aplazado 90 días para su análisis, debido al efecto que podría tener en el comercio bilateral.
“El tomate mexicano representa seis de cada diez jitomates consumidos en EE. UU., y esta medida tendría una repercusión inflacionaria al consumidor”, explicó Anaya.
Afectaciones económicas ya visibles
Aunque el arancel aún no entra en vigor, las exportaciones mexicanas de jitomate cayeron 6% en volumen y 11.6% en valor entre enero y mayo de 2025. Además, los precios internos también han disminuido. “En Sinaloa, el jitomate se paga a 6 pesos por kilo, pero puede costar hasta 30 pesos al consumidor final en la Ciudad de México. Si cae la exportación, habrá sobreoferta y los precios se desplomarán”, advirtió Anaya.
Impacto en el empleo y producción
Según estimaciones del GCMA, la entrada en vigor del arancel podría provocar la pérdida de hasta 100 mil empleos en el campo mexicano, 50 mil de ellos sólo en Sinaloa. También se verían afectados San Luis Potosí, Michoacán y Baja California, estados clave en la exportación del producto.
“El impacto será mayor para los trabajadores agrícolas que para las empresas. Son quienes cultivan y empacan el jitomate”, afirmó el directivo.
Contexto del conflicto comercial
El origen de esta situación se remonta a abril pasado, cuando el Departamento de Comercio de EE. UU. anunció la cancelación de un acuerdo firmado en 2019 que suspendía los aranceles. Inicialmente se habló de una tasa del 20.91%, luego ajustada al 17.9%.
Ebrard reconoció que la relación comercial con EE. UU. será tensa: “Estamos en una relación en donde vamos a tener tensión todo el tiempo”, dijo en entrevista radiofónica, y recordó que esta medida se suma a otras como el 30% de arancel al acero y aluminio y la suspensión de exportaciones de ganado por motivos sanitarios.
A pesar del contexto, aseguró que ya se solicitó una mesa específica sobre el caso del jitomate con la Oficina de Comercio de EE. UU. (USTR) y que este martes iniciarán las negociaciones.
México defiende su cumplimiento
Juan Carlos Anaya subrayó que México cumple con los precios mínimos del acuerdo vigente y no incurre en prácticas de dumping. Añadió que el país ofrece mayor variedad y calidad que los productores de Florida, quienes impulsan la medida. “El 40% del jitomate mexicano se produce en invernadero, 23% con mallasombra y el resto a cielo abierto”, explicó.
Finalmente, advirtió que el nuevo arancel afectaría a todos los involucrados. “Va a subir los precios al consumidor de EE. UU., va a frenar las exportaciones de México y puede dejar sin empleo a miles. Si se aplica este impuesto, todos pierden”, concluyó.
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