El Banco de México (Banxico) mantuvo por unanimidad la tasa de referencia en 6.50%, consolidando la pausa en el ciclo de flexibilización iniciado en marzo de 2024. La decisión de la Junta de Gobierno responde a la persistencia de las presiones sobre el indicador subyacente, elemento que aplazó la estimación de convergencia hacia la meta inflacionaria del 3% hasta el cuarto trimestre de 2027.
La determinación del instituto central se da tras un ciclo de ajustes que acumularon una reducción de 475 puntos base. Pese a que la inflación general registró un nivel anual de 3.12% al cierre de julio, la inflación subyacente se ubicó en 3.95%, manteniéndose por encima de la meta del banco central y restringiendo el margen para retomar recortes en el corto plazo.
Dinámica económica y presiones inflacionarias
El escenario monetario coincide con una moderación en las expectativas del Producto Interno Bruto (PIB) para el cierre de 2026. Aunque la economía nacional registró un crecimiento trimestral de 1.5% y un incremento anual de 2.1% durante el segundo trimestre —revirtiendo la contracción de 0.6% experimentada en el primer trimestre—, las previsiones de actividad económica permanecen contenidas.
El comportamiento del gasto y la demanda interna mantiene presión sobre las decisiones de política monetaria, restringiendo el espacio del órgano autónomo para reanudar el relajamiento, aun cuando la desaceleración económica presione por un ajuste a la baja en el costo del financiamiento.
Expectativa por las minutas y factor externo
La publicación de las minutas de la reunión de agosto se posiciona como el próximo catalizador institucional para los mercados financieros. Los analistas buscan señales sobre la duración de la actual pausa monetaria antes de que la Junta de Gobierno considere modificaciones adicionales en el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día.
A nivel internacional, la postura de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos continúa determinando el diferencial de tasas. La Fed conservó su rango objetivo entre 3.50% y 3.75% en su sesión del 29 de julio, ajustando las expectativas del mercado tras los indicadores laborales del 7 de agosto. El escenario dominante anticipa que el banco central estadounidense mantendrá su tasa de referencia sin cambios durante el resto del año.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.








