Cada 21 de julio celebramos el Día mundial del perro. Esta fecha no sirve únicamente para subir fotografías tiernas a nuestras redes sociales, sino para reflexionar profundamente sobre cómo tratamos a estos animales y de qué manera ha evolucionado nuestra convivencia con ellos en el contexto mexicano.
Hace muchos años, la gran mayoría de las personas veía a los canes simplemente como herramientas de trabajo: servían para cuidar la casa, pastorear el ganado o proteger terrenos. Si se enfermaban, envejecían o ya no cumplían con esas tareas, muchas veces terminaban amarrados en las azoteas o abandonados en las calles.
Afortunadamente, el pensamiento de nuestra sociedad ha dado un giro positivo. Hoy en día, hemos comprendido que dejaron de ser vistos como objetos para convertirse en seres sintientes que merecen todo nuestro respeto y bienestar.
El adiós al maltrato en el mercado de Sonora
Para entender cómo hemos mejorado en nuestro trato hacia ellos, basta con mirar los cambios en nuestras leyes y espacios públicos. Un ejemplo histórico es lo que ocurrió en el tradicional mercado de Sonora, ubicado en la alcaldía Venustiano Carranza de la Ciudad de México. Durante décadas, este sitio fue conocido por la venta de animales vivos bajo condiciones que generaron un fuerte rechazo social.
Las organizaciones y defensores de los derechos de los animales denunciaron durante años situaciones críticas en ese recinto:
- Venta de cachorros, aves, gatos y peces encerrados en jaulas pequeñas y severamente amontonados.
- Comercialización de crías en condiciones de nula higiene.
- Uso de diversas especies para rituales y prácticas comerciales.
- Hacinamiento causante de un sufrimiento constante.
Gracias a la exigencia ciudadana y a determinaciones legales, se prohibió de manera definitiva la venta de animales vivos en este mercado de la Ciudad de México. Hoy en día, los locatarios han transformado sus espacios para ofrecer alimentos, correas, camas y accesorios, marcando el fin de una era de comercio ilegal de especies en este punto tradicional.
Las cifras que demuestran nuestra empatía animal
Este cambio cultural no es una simple percepción; los números oficiales respaldan la fuerte conexión entre los hogares mexicanos y los animales de compañía. De acuerdo con información del INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) a través de la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE):
- El 69.8% de los hogares tiene mascotas: Siete de cada diez casas en todo el territorio mexicano cuentan con al menos un animal de compañía.
- Población canina: Se estima una presencia de millones de canes recibiendo cuidados y alimentación dentro de los núcleos familiares del país.
- Empatía ciudadana: Una abrumadora mayoría de la población adulta en México afirma realizar acciones cotidianas para procurar el bienestar animal y evitar la crueldad.
Detrás de estas cifras hay seres que confían plenamente en sus tutores, recordándonos que la convivencia exige un compromiso firme con su salud y seguridad.
El fenómeno del perro caramelo y la adopción responsable
Otra evolución importante en nuestra cultura es la valoración de los animales mestizos por encima de la obsesión exclusiva por las razas puras. En fechas recientes, colectivos y autoridades de protección ambiental han impulsado el concepto del «perro caramelo» como un símbolo de identidad y resistencia.
Este reconocimiento fomenta aspectos fundamentales:
- Dignidad a los mestizos: Otorga valor a los perros de calle o de color miel que históricamente sufrían discriminación frente a ejemplares con pedigrí.
- Fomento a la adopción: Impulsa a los ciudadanos a acudir a refugios locales en lugar de comprar animales de criadero.
- Identidad latinoamericana: Comparte similitudes culturales con fenómenos de cariño popular en la región, como el reconocido vira-lata caramelo en Brasil.
Héroes de cuatro patas al servicio de México
Mientras muchos animales descansan en los hogares, otros forman parte de equipos de trabajo especializados en la seguridad agroalimentaria del país.
A través del SENASICA (Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria), dependencia de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, operan los binomios caninos. Gracias a su capacidad olfativa superior, estos equipos revisan puntos estratégicos como aeropuertos, fronteras y puertos marítimos para detectar plagas o alimentos de riesgo que puedan afectar la agricultura nacional.
Lo destacable de estos programas oficiales es el trato ético hacia los animales: tras cumplir su ciclo de servicio de ocho a diez años, los ejemplares son jubilados formalmente y, por lo general, adoptados por sus propios manejadores para asegurarles un descanso digno.
Tu siguiente paso en este Día mundial del perro
Tener un compañero animal representa un compromiso que dura toda su vida. Ya sea que convivas con un perro rescatado, un lomito mestizo o un ejemplar adoptado, la clave radica en garantizar visitas periódicas al veterinario, vacunación al corriente y un entorno libre de violencia. La forma en que tratamos a los animales refleja de manera directa el grado de empatía y civilidad de nuestra sociedad.
FAQ
- ¿Por qué se celebra el Día mundial del perro cada 21 de julio? La fecha fue establecida para concientizar a nivel global sobre el abandono masivo de canes y promover la adopción responsable y el bienestar animal.
- ¿Qué instituciones regulan la protección animal en México? A nivel federal y local participan dependencias como la PROFEPA, las fiscalías estatales de justicia y las secretarías de medio ambiente locales. Consulta los lineamientos vigentes en gob.mx.
- ¿Cómo puedo reportar maltrato animal en México? Puedes levantar un reporte ante la fiscalía de tu localidad, la procuraduría ambiental estatal o mediante los centros de atención ciudadana del municipio correspondiente.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.











