El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) concluyó que México llega en una posición favorable a la revisión del T-MEC, respaldado por un nivel de cumplimiento normativo que protege al 84 por ciento de sus exportaciones del pago de gravámenes.
Frente a la política de la segunda administración de Estados Unidos, el organismo determinó que el volumen de exportaciones resulta insuficiente para evaluar la competitividad nacional. Para un análisis integral, propuso incorporar cuatro métricas complementarias, destacando el arancel implícito y el cociente de reciprocidad comercial por sector.
De acuerdo con los datos recopilados hasta marzo de 2026 a través de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC), México registró un arancel implícito del 3.4 por ciento. Esta cifra representa una ventaja de acceso al mercado frente a competidores globales como Alemania con 9.8 por ciento, Japón con 9.7 por ciento y Vietnam con 6.8 por ciento.
El Nuevo Éxito Comercial de México
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Reglas de origen y base gravable
El documento técnico establece que el 88 por ciento de los bienes mexicanos enviados hacia territorio estadounidense cumple con las reglas de origen vigentes en el tratado. Este nivel operativo reduce la base gravable de los productos nacionales a un 16 por ciento durante el arranque de 2026, una proporción inferior al 83 por ciento que enfrenta la industria de China o el 45 por ciento de Vietnam.
Respecto a la participación en el déficit comercial de Estados Unidos, el análisis indica que el volumen operado por México responde a la existencia de cadenas de valor compartidas. Para diferenciar este fenómeno de la competencia directa, el instituto aplicó el cociente de reciprocidad comercial por sector, una fórmula que divide el déficit estadounidense con un país entre sus exportaciones hacia ese mismo destino.
Bajo este tabulador alimentado con registros de la Oficina del Censo de Estados Unidos, México obtuvo un cociente de 0.58 en bienes totales para 2025. Al situarse por debajo de la unidad, la métrica comprueba un modelo de coproducción, en contraste con naciones como Vietnam, que alcanzan un índice de 11.38, reflejo de una relación comercial unilateral.
A pesar de las condiciones restrictivas identificadas en los sectores del acero, aluminio y automotriz, las importaciones totales estadounidenses reportaron un crecimiento del 5 por ciento. En este contexto operativo, México suministró el 17 por ciento de dichas compras en 2025, afianzando su posición como principal socio y abastecedor regional.
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