El diputado Éctor Jaime Ramírez Barba, secretario de la Comisión de Salud, presentó este miércoles ante la Cámara de Diputados una iniciativa para establecer el primer marco regulatorio sobre el uso de Inteligencia Artificial (IA) en el sistema sanitario mexicano. La propuesta busca blindar la privacidad de los historiales clínicos y asegurar que los algoritmos no sustituyan la valoración clínica de los profesionales de la medicina.
El proyecto de ley plantea la creación de un registro obligatorio ante la Secretaría de Salud para todos los sistemas de IA utilizados en el ámbito médico. Asimismo, establece la obligatoriedad de notificar eventos adversos graves y promueve la capacitación técnica del personal del Sistema Nacional de Salud para mitigar riesgos operativos derivados de decisiones automatizadas.
Omisiones en la Ley General de Salud
Pese a que en enero de 2026 se publicó una reforma a la Ley General de Salud que incorporó el capítulo de Salud Digital, el diputado Ramírez Barba señaló que dicha normativa omitió regular específicamente la IA. El legislador advirtió que el marco actual carece de criterios de clasificación de riesgo y de mecanismos de transparencia algorítmica para los pacientes.
La iniciativa surge tras las declaraciones emitidas hoy en la conferencia matutina del Ejecutivo, donde el Secretario de Salud destacó el potencial de estas tecnologías en el sector público. No obstante, la bancada del Partido Acción Nacional (PAN) subrayó que no existe una intención gubernamental clara para establecer una normatividad técnica que prevenga sesgos o errores diagnósticos.
Implementación actual en el sector público
Actualmente, instituciones como el IMSS y el ISSSTE, además de hospitales privados, ya emplean sistemas de IA para tareas de triaje, interpretación de imágenes radiológicas y gestión de expedientes. Según el documento presentado, la adopción tecnológica ha superado la capacidad de respuesta del marco normativo vigente, dejando vacíos en la responsabilidad jurídica ante posibles afectaciones a pacientes.
Entre los riesgos identificados por la ausencia de regulación destacan los sesgos algorítmicos que pueden generar discriminación por etnia o edad, así como la opacidad en modelos de «caja negra». La propuesta retoma referentes internacionales como el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act), que clasifica estas aplicaciones como de alto riesgo para la integridad humana.
Derechos del paciente y supervisión humana
La reforma propuesta garantiza el derecho de los usuarios a ser informados cuando un sistema automatizado participe en su atención médica. Además, faculta a los ciudadanos para solicitar una revisión humana de cualquier decisión clínica asistida por IA, manteniendo el principio de que la tecnología debe funcionar como una herramienta complementaria y nunca sustitutiva del médico.
Finalmente, la iniciativa otorga facultades a la autoridad sanitaria para suspender o cancelar el uso de sistemas de IA que representen un riesgo comprobado para la salud pública. El dictamen será turnado a las comisiones correspondientes para su análisis técnico, en un contexto donde la infraestructura digital de México enfrenta el reto de equilibrar la innovación con la seguridad jurídica.
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