El Partido Acción Nacional (PAN) exigió formalmente que la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, solicite licencia a su cargo tras la filtración de un audio donde presuntamente reconoce operar como colaboradora para autoridades de Estados Unidos.
La dirigencia nacional respaldó la postura del Comité Directivo Estatal de Baja California, encabezado por Liz Mata, al advertir que las declaraciones atribuidas a la mandataria estatal trascienden el ámbito diplomático y escalan a un asunto de seguridad nacional.
El instituto político cuestionó el manejo de la crisis por parte de la administración en turno. Señalaron una disparidad de criterios en Morena, formación política que acusa de traición a la oposición por vínculos extranjeros, pero guarda silencio frente a los señalamientos de colaboración que recaen sobre sus propios gobiernos.
A través de un pronunciamiento oficial, Acción Nacional enmarcó este episodio como evidencia de un deterioro institucional en el país. El documento advierte que la soberanía del Estado mexicano se debilita al permitir que el crimen organizado amplíe su influencia territorial y operativa.
Exigencia de transparencia
Los dirigentes panistas establecieron que la separación del cargo de la gobernadora resulta indispensable para garantizar una investigación transparente. Exigieron que las autoridades competentes esclarezcan plenamente el origen, las circunstancias y el contenido de la conversación filtrada.
El posicionamiento subraya que cuando una administración pierde el control frente a la delincuencia y surgen dudas sobre la actuación de sus autoridades, la problemática deja de ser un caso aislado para convertirse en una vulnerabilidad estructural.
La exigencia concluye advirtiendo que la confianza pública y la integridad de las instituciones gubernamentales no pueden sostenerse mediante sospechas y omisiones ante presuntos acuerdos binacionales no transparentados.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.









