La industria de autopartes en México alcanzó una participación de mercado récord de 43.87% en las importaciones totales de Estados Unidos durante el periodo enero-noviembre de 2025. Según el reporte de la Industria Nacional de Autopartes (INA), la producción nacional acumuló un valor de 110,038 millones de dólares, lo que representa una contracción del 2.86% respecto al año previo, a pesar de la recuperación observada en el último trimestre.
El desempeño del sector mostró signos de resiliencia en noviembre, mes que registró un crecimiento anual del 3.24% con un valor de producción de 9,877 millones de dólares. Esta tendencia positiva confirma una mejora progresiva tras las caídas superiores al 7% registradas a mitad de año, alineándose con los ajustes de inventarios y ventas en la cadena de suministro automotriz de Norteamérica.
Liderazgo en exportaciones y mercado regional
A pesar de la desaceleración en la producción vehicular de Estados Unidos, México se distanció de sus competidores globales. Con envíos por 75,851 millones de dólares, el país superó ampliamente las cuotas de mercado de Canadá (10.25%), Japón (7.55%) y China (6.69%). Esta posición estratégica permitió que las exportaciones representaran el 87% de la producción total de componentes mexicanos.
El análisis por segmentos revela que las partes eléctricas encabezan la producción nacional con un valor de 21,221 millones de dólares, equivalente al 19.3% del total. Le siguen en importancia las carrocerías, partes internas y componentes de motor, rubros que en conjunto con la fabricación de asientos y suspensiones concentran el 53% del valor generado por la industria en territorio mexicano.
Concentración productiva y balanza comercial
En el ámbito regional, el norte del país se mantiene como el motor principal del sector al concentrar el 44% de la producción. Los estados de Coahuila y Guanajuato lideran el ranking nacional con valores de 16,740 y 15,007 millones de dólares, respectivamente, sumando entre ambas entidades casi una tercera parte de la capacidad industrial instalada en el país.
Finalmente, la integración comercial bajo el marco del T-MEC permitió a México cerrar el periodo con una balanza comercial superavitaria de 32,893 millones de dólares. Mientras que las exportaciones se dirigieron mayoritariamente a Estados Unidos, las importaciones de insumos provinieron principalmente de la unión americana y China, consolidando la eficiencia operativa de las plantas locales frente a la volatilidad del mercado global.
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