Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informaron un aumento sostenido de casos de COVID-19 en 26 estados y en Washington, D.C., lo que ha encendido alertas sanitarias en pleno verano. La tendencia al alza se asocia a la propagación de nuevas variantes del virus y a un repunte de consultas en salas de emergencia, especialmente en niñas y niños menores de cinco años.
Entre los estados con incremento confirmado de contagios se encuentran Arkansas, Hawái, Illinois, Iowa, Kentucky, Carolina del Norte, Ohio, Pensilvania, Texas y Virginia. Además, se considera que Alaska, California, Georgia, Indiana, Nueva York y Wisconsin, entre otros, también enfrentan una posible alza de casos, de acuerdo con el informe más reciente del 15 de julio de 2025.
El Dr. Jon LaPook, corresponsal médico jefe de CBS News, advirtió que “el aumento veraniego de COVID-19 ya está aquí”, recordando que cada año se observan picos en verano e invierno. Aunque las hospitalizaciones y muertes han disminuido en comparación con olas anteriores, recomendó mantener medidas preventivas, sobre todo en poblaciones vulnerables, como personas mayores, inmunocomprometidas y niñas y niños menores de 4 años.
Nuevas variantes: Nimbus y Stratus
El incremento coincide con la circulación de nuevas variantes, identificadas como Nimbus y Stratus, que, según especialistas, no presentan mayor letalidad que cepas anteriores. Los síntomas continúan siendo tos, fiebre, dolor de garganta y fatiga, con afectaciones respiratorias como manifestación principal.
Pese a la aparición de estas variantes, las vacunas estacionales actuales sí ofrecen cobertura efectiva, según confirmó el Dr. LaPook. “No son más mortales que sus predecesoras […] y las vacunas actuales cubren estas variantes”, precisó. En ese sentido, insistió en no bajar la guardia y consultar a profesionales médicos, especialmente en el caso de actividades sociales o viajes durante el verano.
Recomendaciones de vacunación
Los CDC reiteraron que la vacunación sigue siendo clave para reducir hospitalizaciones y muertes, aunque ahora se promueve un modelo de decisión compartida entre paciente y médico. La sugerencia se mantiene especialmente para adultos mayores de 65 años, personas con comorbilidades y quienes no han recibido ninguna dosis previa.
En el caso de personas embarazadas, organizaciones como el American College of Obstetricians and Gynecologists continúan recomendando la vacunación para proteger tanto a la madre como al recién nacido. “El bebé depende de la inmunidad de la madre hasta que pueda vacunarse”, recordó LaPook, al explicar que los anticuerpos maternos ofrecen protección desde el embarazo.
Las autoridades sanitarias hacen un llamado a mantenerse informados, reforzar medidas básicas de prevención —como lavado de manos y ventilación— y evaluar la vacunación según cada caso particular, especialmente ante la persistente circulación del virus y la aparición de variantes nuevas en distintas regiones del país.
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