La gobernadora del Estado de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, emitió un posicionamiento oficial tras convertirse en la única titular de un Ejecutivo estatal en ausentarse del segundo informe de gobierno presentado por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo.
La mandataria estatal argumentó que su decisión de no acudir al acto republicano respondió a una determinación de prudencia política, al señalar que la convocatoria remitida por el Poder Ejecutivo Federal no correspondió a un gesto de consideración, sino a un formalismo institucional.
Campos Galván sostuvo que su presencia en el recinto habría generado incomodidad entre los asistentes debido a las acusaciones e investigaciones que, afirmó, se han formulado en su contra a raíz del cumplimiento de sus responsabilidades constitucionales al frente del gobierno chihuahuense.
En su declaración, la gobernadora de Chihuahua expuso que en el contexto político actual predomina un ambiente de polarización impulsado desde las estructuras del poder público, situación que, a su juicio, limita la concreción de actos auténticamente republicanos entre los distintos niveles de gobierno.
Asimismo, la titular del Ejecutivo chihuahuense enfatizó que su representación institucional responde al mandato conferido por los ciudadanos de la entidad y no a un fuero personal, motivo por el cual optó por desahogar compromisos de agenda de trabajo dentro del territorio estatal durante la jornada.
Pese al distanciamiento manifestado durante el evento del Ejecutivo Federal, la gobernadora reafirmó supeditar las diferencias políticas al margen de colaboración institucional, reiterando la disposición del Gobierno del Estado de Chihuahua para mantener la coordinación operativa con las dependencias federales en beneficio de la población local.
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