Una jueza federal de Estados Unidos determinó que la empresa china Huawei Technologies deberá enfrentar cargos penales en un caso federal que incluye 16 acusaciones, entre ellas robo de tecnología, fraude electrónico y bancario, así como violaciones a sanciones internacionales.
En un fallo de 52 páginas, la jueza de distrito Ann Donnelly rechazó este martes la solicitud de Huawei para desechar la demanda interpuesta por el Departamento de Justicia de EE. UU., al considerar que los argumentos de la defensa eran prematuros.
“Los argumentos de Huawei para desestimar el caso son, en este momento, insuficientes para cerrar el proceso judicial”, señala el fallo.
Acusaciones contra Huawei
Las autoridades estadounidenses acusan a Huawei y varias de sus subsidiarias de conspirar para robar secretos comerciales, hacer negocios con Irán a través de una empresa fachada, y violar sanciones económicas impuestas a Corea del Norte.
El caso se remonta a enero de 2019, cuando el Departamento de Justicia denunció que Huawei utilizó una firma de Hong Kong llamada Skycom para vender equipos a Irán, eludiendo las restricciones impuestas por Washington. Asimismo, se acusó a su directora financiera, Meng Wanzhou, de fraude bancario por engañar al HSBC sobre la relación comercial con Teherán.
Meng, hija del fundador de Huawei, fue detenida en Canadá en 2018 a petición de EE. UU., pero fue liberada en septiembre de 2021 tras un acuerdo que permitió su regreso a China y la liberación de dos ciudadanos canadienses retenidos por el gobierno chino.
Contexto político y comercial
Durante la administración del presidente Donald Trump, el gobierno estadounidense expresó preocupaciones por la seguridad nacional y presionó a países aliados para que no integraran a Huawei en sus redes 5G. Además, la empresa ha sido objeto de sanciones comerciales que le han impedido acceder a chips procesadores y tecnologías estadounidenses clave.
Ante estas restricciones, Huawei ha centrado su estrategia en el mercado interno chino y en el desarrollo de tecnologías propias, además de diversificar su oferta hacia productos y servicios no sujetos a sanciones, como redes para hospitales e industrias.
Postura de las partes
Huawei sostiene que las acusaciones son vagas, extraterritoriales y en algunos casos no constituyen delitos dentro del sistema bancario y electrónico estadounidense. Por su parte, el gobierno de China ha acusado a Washington de acoso económico y de usar la seguridad nacional como pretexto para afectar a empresas chinas.
El proceso judicial continuará en tribunales estadounidenses, sin una fecha aún fijada para el inicio del juicio.
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