A siete años del terremoto que sacudió a México en 2017, ya el 70 por ciento de las áreas afectadas han sido reconstruidas, según informó el gerente senior de Autos y Hogar de la aseguradora AARCO, Adrián Ramón.
Aunque los seguros privados lograron pagar el 100 por ciento de las pólizas en un plazo de cinco años, muchas familias que dependieron únicamente de los programas gubernamentales de reconstrucción aún no han recuperado su patrimonio completamente.
Las zonas más afectadas incluyen la Ciudad de México, Oaxaca, Jalisco, Colima y el Estado de México, donde se concentran la mayoría de los reportes de siniestros. El terremoto de 2017 dejó daños por 61 mil millones de pesos, afectando viviendas, oficinas y edificios industriales, de acuerdo con datos oficiales.
En cuanto a las pólizas de seguros, Ramón detalló que, aunque menos del 7% de los inmuebles en México cuentan con cobertura para desastres naturales, quienes sí estaban asegurados pudieron recuperar sus propiedades o reconstruirlas en un plazo relativamente corto. “Las personas aseguradas lograron obtener el monto asegurado en cinco años, mientras que la reconstrucción general avanza más lentamente”, explicó.
El experto también destacó que el costo de las pólizas inmobiliarias es mucho más bajo en comparación con el de los vehículos. Mientras que la póliza de un coche puede equivaler al 4% del valor del automóvil, la de un inmueble representa solo el 1% del valor de la propiedad. A pesar de esto, el nivel de aseguramiento en el país sigue siendo alarmantemente bajo.
Adrián Ramón subrayó la importancia de contratar seguros que cubran fenómenos naturales y aclaró que las pólizas asociadas a créditos hipotecarios solo protegen la deuda del inmueble, pero no cubren daños a la propiedad. Esta falta de cobertura adecuada ha dejado a muchas familias sin los recursos necesarios para recuperar su patrimonio.
Finalmente, el experto recomendó asesorarse con agentes de seguros especializados, ya que las necesidades de cobertura varían según la ubicación geográfica y el tipo de suelo en el que se construye el inmueble. Esto, dijo, es crucial para proteger a las familias y evitar depender únicamente de la asistencia gubernamental.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.









