En la 54 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), México lanzó un firme llamado a la observancia estricta del marco jurídico interamericano y a evitar el uso de la fuerza, en referencia al reciente asalto a su embajada en Ecuador. Joel Antonio Hernández, subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, encabezó la representación mexicana y expresó enfáticamente: «Nunca más un asalto ilegal a una embajada, nunca más agresiones a enviados diplomáticos, nunca más la sustracción de una persona protegida, nunca más la violencia como solución de nada».
Hernández subrayó que cualquier integración entre naciones debe basarse en principios inquebrantables, como la confianza y el cumplimiento de los compromisos asumidos, así como en la estricta observancia del marco jurídico interamericano. «La integración no solo fortalece nuestras economías y sociedades, sino que también nos permite enfrentar conjuntamente los desafíos comunes», afirmó durante su intervención en la asamblea.
El subsecretario reiteró la importancia de resolver pacíficamente las controversias que surjan entre los estados miembros de la OEA y destacó la obligación de evitar el uso de la fuerza de manera incompatible con los principios de las Naciones Unidas y la organización interamericana. Esta postura se alinea con el compromiso de México de promover la paz y la cooperación internacional en el continente americano.
En su discurso, Hernández también reconoció el trabajo de la Misión de Observadores Electorales de la OEA, que estuvo presente en las elecciones del pasado 2 de junio. Resaltó el compromiso de México con la protección de los derechos humanos y el fortalecimiento del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, indicando que estos valores son fundamentales para la estabilidad y el desarrollo de la región.
La mención del asalto a la embajada mexicana en Ecuador, que provocó la ruptura de relaciones entre ambos países, sirvió como un recordatorio contundente de la necesidad de respetar las normas diplomáticas y proteger a los funcionarios y sedes diplomáticas. La insistencia en la observancia del derecho internacional y la resolución pacífica de conflictos refleja la posición de México en defensa de un orden interamericano basado en el respeto y la cooperación mutua.
Finalmente, Hernández concluyó su intervención reiterando que la confianza y el cumplimiento del marco jurídico son esenciales para la integración y el desarrollo regional. «Toda integración se sustenta en presupuestos y principios que son inquebrantables o deberían serlo», subrayó, llamando a los estados miembros de la OEA a renovar su compromiso con estos principios.
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