Exempleados de la Cruz Roja Mexicana en el Estado de México denunciaron una ola de despidos motivada por una nueva estrategia de reestructuración operativa. Las bajas afectaron al personal de las 30 delegaciones de la entidad y obedecen, según la justificación institucional transmitida a los afectados, a una política de reducción de costos y a la centralización de los servicios de emergencia hacia la sede estatal de San Mateo Atenco y la sede nacional en Polanco, Ciudad de México.
Incremento de costos y centralización administrativa
A pesar de que las medidas se plantearon con el fin de generar ahorros, testimonios de extrabajadores que solicitaron el anonimato señalaron que el gasto operativo de la institución se incrementó hasta en un 45%. Como ejemplo de este impacto financiero, indicaron que la nómina en la delegación del municipio de Nicolás Romero aumentó de 350 mil a 580 mil pesos. Asimismo, la centralización obligó a adquirir insumos médicos como sueros, gasas y medicamentos controlados con un solo proveedor, lo que derivó en un aumento de hasta 20% en el costo de los materiales.
De acuerdo con los estatutos internos del organismo, las delegaciones locales poseen autonomía y son administradas por consejos encargados de la toma de decisiones, proyectos y captación de fondos. Sin embargo, los afectados expusieron que el nuevo esquema retira las facultades de administración a los presidentes de los consejos locales. A través de esta centralización, la delegación estatal, a cargo del vicepresidente nacional Jorge Alberto Forastieri Muñoz, asumió el control absoluto de la nómina de casi mil empleados, la selección de proveedores y la firma de contratos.
Afectaciones en el tiempo de respuesta a emergencias
La reducción de personal inició a principios de febrero con el despido de los coordinadores locales de socorros, conocidos internamente como «Acuarios», en los 125 municipios de la entidad. Posteriormente, las bajas alcanzaron puestos clave como coordinadores de administración, servicios médicos, enfermería y radioperadores, manteniendo únicamente a auxiliares administrativos.
Los extrabajadores manifestaron preocupación debido a que las líneas locales de atención telefónica fueron redirigidas a las sedes centrales. Aseguraron que el desconocimiento de la geografía local, de las zonas de alta incidencia delictiva y de las áreas de operación de protección civil municipal afectará a la población. Según sus estimaciones, el proceso de recepción y despacho de ambulancias desde Polanco o San Mateo Atenco podría elevar el tiempo de respuesta a más de 25 minutos, cuando el parámetro ordinario se ubica entre 10 y 15 minutos. Hasta el momento, la sede nacional de la Cruz Roja no ha emitido una postura oficial ante estos señalamientos.
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