El gobierno de México firmó este miércoles un acuerdo con productores, comercializadores e industriales del sector para ordenar el comercio del maíz blanco, asegurar precios justos en beneficio de productores y consumidores, y dar prioridad a la adquisición del grano de origen nacional. La implementación de la medida ocurre en medio del debate público y las tensiones sectoriales ante un eventual incremento en el precio de la tortilla.
La suscripción del documento formalizado en la Ciudad de México, bajo el nombre de «Sistema de ordenamiento para el maíz blanco», se llevó a cabo en el Palacio Nacional. El acto institucional fue presidido por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, en compañía de altos funcionarios de la administración federal, empresarios del ramo y representantes agrícolas provenientes de distintas entidades federativas.
Contexto de protestas y advertencias en el sector
El anuncio gubernamental se produce semanas después de que productores del estado de Sinaloa realizaran manifestaciones en la capital del país, donde amenazaran con promover un boicot al Mundial de Futbol, certamen deportivo programado para comenzar dentro de tres semanas, en caso de no recibir atención a sus demandas gremiales por parte del Ejecutivo federal.
Asimismo, el convenio coincide con las presiones de los representantes del sector tortillero por el alza en los costos de operación. El pasado 15 de abril, el Consejo Nacional de la Tortilla (CNT) argumentó que mantener congelado el precio del alimento resultaba «insostenible» debido al incremento acumulado de insumos dentro de su cadena de valor, aun cuando los precios del maíz y la harina se habían reportado estables.
Mecanismos de compra y participación empresarial
La secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López, detalló que el proyecto normativo contempla la participación de 80 empresas tanto nacionales como extranjeras activas en este segmento productivo. El eje central de la estrategia operativa consistirá en la ejecución de compras anticipadas mediante contratos formales acordados de manera directa entre los diversos eslabones de la cadena de suministro.
«Las empresas compradoras privilegiarán la adquisición y consumo de maíz blanco nacional antes de recurrir a las importaciones. Es un gran logro», expuso la titular de la dependencia agrícola.
López añadió que el esquema está diseñado para garantizar la autosuficiencia de este insumo básico, estabilizar los precios del mercado interno y fortalecer los márgenes de ganancia de los pequeños y medianos agricultores. El personal del sector público coordinará el acceso regulado a insumos de producción, esquemas de innovación tecnológica y asistencia técnica especializada para el campo.
Declaraciones del Ejecutivo federal
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó que la adhesión de los diferentes actores de la industria a esta iniciativa tiene un carácter voluntario y busca constituir una plataforma institucional transparente orientada a salvaguardar la soberanía alimentaria del país.
«Hoy estamos sentados aquí firmando un programa de ordenamiento de la producción y el mercado del país. Para el beneficio también de los consumidores y del país», manifestó la jefa del Ejecutivo durante su participación.
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