El diputado federal Israel Betanzos Cortés presentó una iniciativa para reformar la Ley General de Salud, con el objetivo de fortalecer la concientización, diagnóstico, tratamiento integral, rehabilitación y seguimiento del cáncer de mama y de próstata. La propuesta busca garantizar la atención y el acceso equitativo a estos servicios médicos de manera igualitaria en todo el territorio nacional.
El proyecto de ley plantea que la Secretaría de Salud diseñe, implemente y coordine programas nacionales permanentes de prevención y detección temprana dirigidos a las poblaciones en riesgo. Asimismo, la dependencia federal deberá establecer las bases normativas para el control de ambos padecimientos, impulsando acciones institucionales orientadas a reducir los índices de mortalidad asociados.
Perspectiva de género en políticas públicas
El legislador de la bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) destacó que el fortalecimiento del marco jurídico es indispensable para hacer efectivo el derecho constitucional a la protección de la salud. Subrayó que tanto el cáncer de mama como el de próstata constituyen problemas de salud pública que requieren incorporar una perspectiva de género en el diseño de las políticas públicas, debido a que afectan de manera diferenciada a hombres y mujeres.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) citados en la propuesta, la detección temprana y el acceso oportuno al tratamiento disminuyen de forma significativa la mortalidad. En el contexto nacional, el cáncer de mama es la neoplasia más frecuente entre las mujeres en México y representa una de las principales causas de fallecimiento femenino.
Desafíos culturales y presupuestales
Respecto a la población masculina, la iniciativa señala que el cáncer de próstata es el tumor maligno más frecuente y una de las primeras causas de muerte en hombres en el país. El congresista advirtió que factores culturales y sociales, como los estigmas asociados a la masculinidad, provocan rezagos en la realización de estudios diagnósticos preventivos, tales como la prueba de antígeno prostático específico.
Finalmente, el documento presentado ante el Congreso de la Unión advierte que la detección tardía de estas enfermedades reduce las posibilidades de supervivencia y eleva los costos de atención. El tratamiento de los padecimientos en etapas avanzadas demanda una mayor cantidad de recursos humanos, tecnológicos y financieros, lo que genera una presión económica adicional sobre el presupuesto público destinado al sistema de salud.
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