La cuesta de enero ya golpea al consumo

Por: Redacción | 13 de enero de 2026, 5:11 pm CST

La cuesta de enero 2026 se consolidó como un factor de presión directa sobre el consumo de los hogares y la operación del pequeño comercio, en un contexto marcado por inflación subyacente persistente y un aumento extraordinario del IEPS, advirtió la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC). El organismo señaló que ambos elementos han derivado en alzas generalizadas de precios y en un entorno económico restrictivo para las familias.

De acuerdo con la ANPEC, el incremento del IEPS impactó de manera inmediata a productos de alta rotación. Las bebidas saborizadas registraron aumentos de entre 1 y 8 pesos, mientras que los cigarros subieron entre 15 y 22 pesos. Estos ajustes detonaron incrementos indirectos en productos básicos como tortilla, pan, lácteos, embutidos, artículos de limpieza y de aseo personal, extendiendo la presión inflacionaria a la canasta esencial.

En este escenario, el aumento de 13% al salario mínimo no logró compensar el encarecimiento de bienes y servicios. “Este proceso absorbe por completo el aumento al salario mínimo del 13%, que lejos de mejorar el poder adquisitivo termina convirtiéndose en un factor inflacionario adicional”, afirmó Cuauhtémoc Rivera, presidente de la ANPEC, al explicar que el consumo se ha visto limitado por la pérdida de capacidad de compra.

Pequeño comercio bajo presión

El impacto se refleja de manera directa en el mercado laboral y empresarial. Datos del IMSS muestran que más de 41 mil patrones han salido del mercado en los últimos dos años, de los cuales 24 mil corresponden solo a 2025, lo que representa la mayor pérdida de empleadores formales en casi tres décadas. Rivera advirtió que “cada vez más negocios formales se han visto obligados a bajar la cortina ante el aumento de costos y la reducción de márgenes”.

A esta dinámica se suman factores de inseguridad, particularmente la extorsión y el cobro de piso, que incrementan los costos operativos, frenan la inversión y elevan el riesgo de cierre de establecimientos. La ANPEC señaló que estas prácticas afectan a toda la cadena productiva, desde proveedores hasta puntos de venta, con efectos directos en precios y empleo.

Energéticos, clima y remesas

El entorno se complica con el alza en los energéticos. El gas natural acumuló un incremento de 19% durante 2025, con proyecciones de un posible repunte mayor en 2026, mientras que gasolina y diésel aumentaron entre 25 y 32 centavos por litro desde el inicio del año. Estos costos presionan el transporte, la logística y el abasto, con repercusiones en los precios finales.

Asimismo, las condiciones climáticas adversas y los desastres naturales han generado afectaciones a la infraestructura y a las cadenas de suministro en diversas regiones del país, interrumpiendo actividades productivas y comerciales. La ANPEC advirtió que estos eventos incrementan costos y retrasan la recuperación económica local.

Otro factor relevante es la caída cercana al 6% en las remesas durante 2025, que impacta a alrededor de cinco millones de hogares que dependen de estos recursos. La reducción en el flujo de dinero ha limitado el consumo en comunidades receptoras y disminuido la circulación de efectivo en economías locales.

Con este panorama, la ANPEC anticipó que 2026 inicia con menor consumo, reducción de márgenes, cierre de negocios y riesgos para el empleo formal. “El efecto final es claro: menos dinero circulando en los hogares y una pérdida constante de negocios y empleos”, concluyó Rivera, al señalar que la evolución de estos factores definirá el comportamiento del mercado interno en los próximos meses.


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