El programa Conduce Sin Alcohol opera de manera permanente en las 16 alcaldías de la Ciudad de México bajo la supervisión de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). Su propósito es identificar a conductores que rebasan los límites de alcohol permitidos para retirarlos de la circulación y prevenir incidentes viales.
Proceso de detección y tecnología
El procedimiento comienza cuando un conductor es seleccionado en un punto de revisión. El primer filtro se realiza mediante el dispositivo ambiental “Alco-Stop”, tecnología que detecta la presencia de alcohol en el entorno del vehículo sin necesidad de contacto directo.
Si el sistema arroja un resultado positivo, el conductor debe someterse a una segunda fase: una prueba de alta precisión realizada con una boquilla desechable. Esta etapa técnica es la que determina si el nivel de alcohol en el organismo amerita una sanción oficial.
Sanciones y remisión de vehículos
En caso de que el resultado sea positivo, el infractor es trasladado a un centro de sanciones. Un juez cívico es el encargado de dictar un arresto inconmutable, cuya duración oscila entre las 20 y 36 horas.
Simultáneamente, el vehículo es remitido a un depósito, y su liberación está condicionada al cumplimiento total de la sanción impuesta al conductor. Respecto a los acompañantes, las autoridades informaron que estos permanecen en el punto de revisión, donde reciben apoyo para garantizar un retorno seguro a sus destinos.
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