El diputado federal Israel Betanzos Cortés, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), presentó una iniciativa para aplicar tratamientos hormonales reversibles a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores, con el fin de inhibir el deseo sexual y reducir la reincidencia. La propuesta fue turnada a la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados.
Durante una conferencia de prensa en el Palacio Legislativo de San Lázaro, el legislador explicó que el esquema busca reducir la líbido mediante la aplicación de medicamentos controlados que deberán ser expedidos exclusivamente por la Secretaría de Salud. El tratamiento, precisó, no es quirúrgico y puede extenderse de seis meses a tres años, acompañado de atención psicológica.
Alcance y fundamento de la propuesta
Betanzos indicó que la medida se aplicaría únicamente a personas con sentencia firme por delitos sexuales como violación, abuso sexual, pederastia, turismo sexual e incesto, cometidos contra menores de edad. “Es un procedimiento preventivo que ofrece protección, rehabilitación y justicia”, señaló el diputado.
El legislador recordó que en 2024 se registraron más de 65 mil denuncias por violación en México, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, con mayores incidencias en el Estado de México, Chihuahua, Ciudad de México y Nuevo León.
La iniciativa propone adicionar un numeral 20 al artículo 24, un capítulo 12 al título 2 y un artículo 50 Ter al Código Penal Federal, así como establecer un periodo de 120 días naturales para que la Secretaría de Salud determine los lineamientos del tratamiento y sus vías de aplicación.
Comparación internacional y consenso político
Betanzos destacó que la castración química ya se implementa en países como Estados Unidos, España, Dinamarca, Alemania, Rusia, Corea del Sur e Italia, bajo marcos legales con objetivos preventivos. Añadió que la medida no debe verse como una sanción aislada, sino como parte de una estrategia integral de reinserción social.
Al ser cuestionado sobre posibles críticas de organizaciones de derechos humanos, el legislador aclaró que el tratamiento no tiene efectos secundarios permanentes y busca “evitar reincidencias mediante una atención médica y psicológica adecuada”.
Finalmente, Betanzos llamó a las distintas fuerzas políticas, incluido Morena, a respaldar la propuesta más allá de los intereses partidistas. “No es un tema de colores, sino de sensibilidad social y de protección a la niñez”, afirmó, al tiempo que señaló que continuará los cabildeos con la Comisión de Justicia para lograr un consenso legislativo.
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