El cierre parcial del gobierno federal de Estados Unidos ha comenzado a generar afectaciones en los cruces fronterizos entre Ciudad Juárez (México) y El Paso (Estados Unidos), debido a la reducción de agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) asignados a las garitas. Desde el fin de semana, se han reportado filas de vehículos de hasta seis horas y retrasos prolongados, según constató la agencia EFE este jueves.
El fenómeno repercute directamente en la economía binacional, afectando el traslado de trabajadores, turistas y mercancías entre ambos países. “Estamos tardando más tiempo en los cruces internacionales, y nos está afectando”, declaró Gerardo, entrevistado en el puente internacional Córdova-Américas.
Impacto en la movilidad y el comercio
Conductores como Cecilia expresaron preocupación por la duración de las filas: “A lo mejor la gente ya no vamos a venir porque es mucho la pérdida de tiempo. Son las filas muy largas”. Por su parte, William, quien cruza diariamente por motivos laborales, señaló que las esperas han llegado a ser de tres, cinco o seis horas, dificultando su jornada.
El comercio entre Ciudad Juárez y El Paso es uno de los más activos en la frontera México-Estados Unidos, con miles de cruces diarios para adquirir productos, trabajar o visitar familiares. “Siempre ha habido problemas, pero seguimos cruzando por necesidad”, comentó Armando Valerio, residente de Juárez.
Perspectiva oficial
Autoridades locales prevén que las demoras continúen mientras no se restablezca el personal completo en los cruces internacionales. Ciudad Juárez, con más de 1.5 millones de habitantes, depende en gran medida de las exportaciones hacia Estados Unidos, por lo que el cierre federal representa un riesgo operativo y económico para la región.
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