El Kremlin reaccionó este martes a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien anunció la víspera un nuevo ultimátum a Moscú para alcanzar un acuerdo en torno al conflicto en Ucrania. Trump indicó que establecerá un plazo de 10 a 12 días para lograr avances, tras asegurar que no observa progresos sustanciales y que no hay razón para seguir esperando.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, declaró ante medios que “hemos tomado nota de la declaración del presidente Trump de ayer. La operación militar especial continúa. Mantenemos nuestro compromiso con el proceso de paz para resolver el conflicto en torno a Ucrania y garantizar nuestros intereses en este acuerdo”. Peskov evitó emitir valoraciones sobre el ultimátum y reiteró que el diálogo entre Moscú y Washington no muestra avances claros.
En ese sentido, Peskov afirmó que el proceso de normalización de relaciones bilaterales «no avanza ni bien ni mal», pero destacó que Rusia mantiene su interés en reactivar el diálogo, a condición de que existan impulsos por ambas partes. “Nos gustaría ver una mayor dinámica; esto nos interesa. Esperamos que este proceso adquiera mayor dinamismo”, señaló.
Amenaza de sanciones y advertencias rusas
Durante una reunión con el primer ministro británico, Keir Starmer, en Escocia, Trump indicó que impondrá un nuevo plazo y reiteró su disposición a aplicar sanciones secundarias contra Rusia y contra sus socios comerciales en caso de que no se logre un acuerdo. Esta presión se suma a un anuncio previo de mediados de julio, cuando el mandatario estadounidense había otorgado un plazo de 50 días para alcanzar una solución que evite aranceles del 100 % a los países que mantengan relaciones comerciales con Rusia.
En respuesta, el Kremlin advirtió que estas decisiones no son percibidas como señales de paz, sino como una incitación a prolongar el conflicto. “Se puede decir con toda certeza que estas decisiones que se toman en Washington son percibidas por la parte ucraniana como una señal para continuar el conflicto”, declaró Peskov.
Por su parte, el vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso y expresidente de la Federación, Dmitri Medvédev, criticó directamente el anuncio del mandatario estadounidense. “Cada nuevo ultimátum es una amenaza y un paso hacia la guerra. No entre Rusia y Ucrania, sino con su propio país”, publicó en su cuenta oficial de X (antes Twitter). Medvédev instó a Trump a no repetir los errores de su antecesor, Joe Biden, y subrayó que “Rusia no es Israel, ni siquiera Irán”.
El Kremlin reiteró que mantiene su disposición al diálogo, aunque acusó a Kiev de no haber presentado propuestas formales para avanzar en las negociaciones.
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