El diputado Arturo Ávila Anaya, vocero del Grupo Parlamentario de Morena, respaldó la aprobación de la nueva Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública y de la Ley de la Guardia Nacional, al tiempo que rechazó señalamientos de la oposición sobre presuntos “albazos” y conflictos de interés. Durante su posicionamiento en tribuna y ante medios de comunicación, defendió ambas reformas como parte del fortalecimiento institucional en materia de seguridad pública.
En conferencia, Ávila aseguró que existe un malentendido por parte de la oposición respecto a la iniciativa que regula el traspaso operativo de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Aclaró que esta legislación no implica militarización, sino que busca consolidar una policía civil adscrita a la Sedena, con acceso a su infraestructura y basada en una doctrina de mando y disciplina.
“El Ejército tiene mecanismos suficientes para adquirir armamento, incluyendo su propia industria y la Dirección de Comercialización de Armamento y Municiones. No hay necesidad de leyes especiales para ese fin”, explicó, al ser cuestionado sobre si la nueva legislación permitiría a la Sedena acceder a armas de vanguardia.
Rechaza acusaciones personales y conflicto de interés
El legislador negó haber participado en la venta de armas durante su etapa como empresario. Afirmó que los contratos firmados correspondían a vehículos militares fabricados en México, y descartó que se beneficie de las nuevas disposiciones legales, pues ya no tiene vínculos con su antigua empresa y, según dijo, acordó con la presidenta Claudia Sheinbaum evitar cualquier conflicto de interés.
Ávila también rechazó que haya habido un procedimiento irregular en la aprobación legislativa. “El proceso fue legal y legítimo, conforme a lo establecido por el reglamento del Congreso”, sostuvo.
Críticas al legado del PRI y PAN en seguridad
En su intervención en tribuna, Ávila atribuyó el deterioro de la seguridad pública a los gobiernos del PRI y el PAN. Señaló que la violencia se agravó a partir de diciembre de 2006, cuando el expresidente Felipe Calderón declaró la guerra al narcotráfico. “No solo le declaró la guerra al crimen, sino también al pueblo de México”, afirmó.
Mencionó al exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, como ejemplo de presuntos vínculos entre autoridades y crimen organizado. También criticó al expresidente Enrique Peña Nieto por gastos excesivos y por supuesta falta de atención a la crisis de violencia. “Mientras el país se caía a pedazos, el residente de Los Pinos se iba a Punta Mita a jugar golf”, señaló.
El legislador aseguró que el gobierno de la Cuarta Transformación ha logrado revertir parte del escenario heredado y respaldó el liderazgo de Claudia Sheinbaum. “Es la presidenta con mayor aprobación en la historia reciente; 8 de cada 10 mexicanos la respaldan”, expresó.
Finalmente, hizo un llamado a cerrar filas en torno a las reformas y al nuevo marco legal. “Es momento de apoyar la transformación, a las y los mexicanos, y de cerrar el capítulo del pasado”, concluyó.
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