El consumo privado en México registró una caída mensual de 0.7% en abril, afectado por una menor confianza de los consumidores ante la incertidumbre derivada de los recientes cambios en la política comercial de Estados Unidos, de acuerdo con el Indicador de Consumo Big Data de BBVA Research.
Según el reporte, el retroceso estuvo impulsado por una disminución de 1.3% en el gasto en bienes, mientras que los servicios mostraron un comportamiento mixto. La analista de BBVA Research, Saidé Salazar, explicó que “la ralentización del gasto privado en abril podría estar reflejando ya la disminución de la confianza de los consumidores ante el elevado entorno de incertidumbre detonado por los cambios en la política comercial de Estados Unidos”.
El informe también destaca que la masa salarial real en el país mantiene una tendencia a la baja. Datos del IMSS indican que en abril el crecimiento anual fue de 3.6%, el nivel más bajo desde mediados de 2021, lo que podría estar limitando el poder adquisitivo de los hogares.
Por rubros, el gasto en alimentos se mantuvo sin variación respecto al mes anterior, mientras que el gasto en productos de salud aumentó 1.6%, acumulando un crecimiento anual de 11.5%. En contraste, el gasto en restaurantes descendió 3.8%, mientras que el gasto en hoteles repuntó 1.1% tras dos meses consecutivos de caídas.
El gasto en entretenimiento avanzó 2.5%, mientras que otros servicios crecieron 2.6% mensual, prolongando su tendencia positiva iniciada en marzo. El comercio electrónico también mostró una recuperación significativa, con un incremento mensual de 10.9%, alcanzando niveles comparables a los de diciembre de 2024. Actualmente, el consumo en línea representa el 15.3% del gasto total, frente al 3% registrado en enero de 2020.
En contraste, el gasto en establecimientos físicos se redujo 1.1% en abril. Además, el gasto en gasolina —indicador indirecto de movilidad— cayó por tercer mes consecutivo, con una baja mensual de 3.6% y una disminución anual de 2.6%.
Salazar advirtió que el consumo privado podría seguir moderándose en los próximos meses. “El aplazamiento de las decisiones de consumo ante el entorno de elevada incertidumbre se suma a las afectaciones al empleo que se deriven de menores niveles de producción en la manufactura, sector que se encuentra más expuesto a la demanda externa”, señaló. También indicó que algunas empresas ya han anunciado pausas en sus operaciones o en sus envíos hacia Estados Unidos, en espera de mayor claridad sobre las nuevas medidas arancelarias.
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