Los precios de los vehículos en Estados Unidos han comenzado a reflejar los efectos de los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump, con incrementos de hasta 5.9% en abril, según un informe publicado este miércoles por Cox Automotive. Tanto los autos nuevos como los usados se han visto impactados, generando preocupación entre consumidores y fabricantes.
Los automóviles de lujo fueron los que registraron el mayor aumento de precio en el mercado de segunda mano, con un alza del 5.9% en comparación con abril de 2024. Los SUV subieron 5.5%, mientras que los vehículos eléctricos aumentaron 4.7%. En promedio, el precio mayorista de los autos usados se elevó un 4.9% respecto al mismo mes del año anterior y un 2.7% frente a marzo, informó Cox Automotive.
Jeremy Robb, analista de la firma, explicó en un comunicado que “esperábamos una fuerte apreciación del precio en respuesta a los aranceles, y eso es exactamente lo que se produjo”. El alza en los precios de los autos usados se vincula con el encarecimiento y la menor disponibilidad de autos nuevos debido a los impuestos aplicados tanto a vehículos como a autopartes importadas.
Uno de los fabricantes directamente afectados es Ford, que anunció un incremento en los precios de sus modelos producidos en México, incluyendo el Mustang Mach-E, la camioneta Maverick y el Bronco Sport. La compañía estadounidense detalló que el aumento podría alcanzar hasta los 2,000 dólares por unidad para vehículos ensamblados a partir del 2 de mayo.
Adicionalmente, Ford ha comenzado a emplear rutas de transporte específicas para mitigar el impacto arancelario. Según lo informado, la automotriz está trasladando vehículos y componentes entre Canadá y México a través de Estados Unidos utilizando transportistas con fianza aduanera, mecanismo que permite mover mercancías destinadas al extranjero sin pagar aranceles.
A pesar del aumento de precios, las ventas de autos nuevos experimentaron un repunte del 11.1% en abril en comparación con el mismo mes del año pasado. Este incremento se atribuye al esfuerzo de los consumidores por adelantar sus compras antes de que los aranceles entren plenamente en vigor, indicó Cox Automotive.
Sin embargo, el panorama de consumo no es del todo optimista. El índice de confianza del consumidor cayó un 8.4% en abril, superando las expectativas negativas. Además, los planes de compra de automóviles en los próximos seis meses se redujeron, alcanzando su nivel más bajo desde octubre de 2023, lo que podría anticipar una desaceleración en la demanda futura.
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