Estudio relaciona carne roja procesada con deterioro cognitivo

Por: Redacción | 16 de enero de 2025, 11:03 pm CST

Una nueva investigación publicada el 15 de enero en la revista Neurology vincula el consumo de carne roja procesada con un mayor riesgo de desarrollar demencia. El estudio observacional, liderado por Yuhan Li del Departamento de Epidemiología de la Universidad de Harvard, analizó datos de 133,771 personas durante 43 años y encontró una relación significativa entre la ingesta de carne roja procesada y el deterioro cognitivo.

De acuerdo con los resultados, los participantes que consumían un 25 % más de carne roja procesada diariamente tenían un 13 % más de probabilidad de desarrollar demencia, en comparación con aquellos que consumían solo un 10 %. Entre los productos considerados como carne roja procesada se encuentran el tocino, las salchichas, el salami y la mortadela.

Asociación observada, no causal
El estudio, realizado en colaboración con Brigham and Women’s Hospital en Boston, no establece una relación causal directa, pues es de carácter observacional. Sin embargo, sus autores subrayan la necesidad de más investigaciones para confirmar estos hallazgos en diversas poblaciones y contextos socioeconómicos. En total, 11,173 personas del grupo inicial desarrollaron demencia durante el periodo de análisis.

Los expertos destacan que factores como el nivel socioeconómico, antecedentes familiares, consumo de alcohol y deficiencia de vitaminas también influyen en el riesgo de desarrollar esta enfermedad. Pese a esto, el estudio sugiere que reducir el consumo de carne roja procesada y sustituirla por alimentos como frutos secos y legumbres podría disminuir el riesgo de demencia hasta en un 19 %.

Impacto en la dieta y la salud cerebral
Dong Wang, coautor del estudio, señala que la salud cognitiva a menudo se pasa por alto en las recomendaciones dietéticas, a pesar de su estrecha relación con enfermedades crónicas como la diabetes y los accidentes cerebrovasculares. “Esperamos que nuestros resultados alienten una mayor consideración de la conexión entre la dieta y la salud cerebral”, declaró en un comunicado.

El estudio define carne roja procesada como productos cárnicos sometidos a procesos de conservación como salado, ahumado o curado, mientras que la carne roja no procesada incluye cortes de res, cerdo, cordero y hamburguesas.

Un llamado a la moderación
Aunque los investigadores reconocen que se necesitan más estudios para comprender la relación exacta entre dieta y demencia, recomiendan moderar el consumo de carnes procesadas. “Los hallazgos podrían influir en futuras pautas alimenticias para reducir riesgos no solo de enfermedades cardiovasculares, sino también de deterioro cognitivo”, concluyen.

El estudio se suma a una creciente evidencia que relaciona la dieta con la salud cerebral, instando a priorizar patrones alimenticios saludables como un componente clave en la prevención de enfermedades neurodegenerativas.


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