Somos llega cuando otros llevan kilómetros de ventaja: Marco Baños

Por: Sarahi Uribe | 11 de septiembre de 2026, 3:03 pm CST

El reloj electoral ya corre y SOMOS se enfrenta a la prueba que definirá su futuro inmediato: hacerse visible en un escenario político dominado por fuerzas ya consolidadas, conquistar a un electorado que aún no lo identifica y conseguir, en las urnas de 2027, el 3% de la votación que necesita para mantener su registro.

En exclusiva para fermoctezuma.news, el representante de Somos en el Instituto Nacional Electoral, Marco Antonio Baños, reconoce la desventaja: mientras Morena y sus posibles candidaturas llevan meses construyendo presencia rumbo a la elección, Somos apenas comienza a posicionarse después de obtener su registro y de enfrentar, a días del inicio del proceso electoral, cambios en su nombre y emblema.

“Si esto fuera una carrera de maratón, los competidores de Morena van en el kilómetro 20 y la autoridad apenas dio el pitazo”, señala.

“Somos tiene que convertirse en la opción de oposición”

Cuestionado sobre los retos a los que se enfrentará el partido rosa en esta contienda electoral, Baños afirma que el primer gran objetivo es tener una estructura suficientemente sólida que pueda competir en las elecciones de 2027, mientras que otro de los retos centrales es que la sociedad conozca al partido y, sobre todo, entienda qué lo diferencia de las demás opciones.

“México no tiene una oposición consolidada y Somos tiene que convertirse en la opción de oposición”, afirma. Su apuesta, explica, no se limita a disputar espacios electorales: busca construir una fuerza con representación local y federal para que, desde esos cargos, pueda plantear e implementar soluciones a los problemas que enfrenta el país en distintos ámbitos.

Para ello y en exclusiva adelanta la que será la estrategia que busca diferenciarlos de los partidos ya consolidados: sus dirigentes no aparecerán en las boletas, no habrá candidaturas predeterminadas para las cúpulas y se buscarán perfiles ciudadanos vinculados con causas sociales y liderazgos locales, así como espacios para jóvenes.

“En las primeras cinco fórmulas, por ejemplo, de las listas de representación proporcional, que es donde nosotros creemos vamos a tener espacios de representación, van a entrar jóvenes, hombres y mujeres que representen lo que hoy significa México. (…) Vamos a asegurar que entren personas que representen causas: madres buscadoras, padres de familia que pelean ante el gobierno por el tema del desabasto de medicina. Vamos a asegurar que entren personas que representen causas”, reafirma.

La autoridad electoral ha abdicado

La oficina de la representación de SOMOS ante el INE todavía parece estar en construcción: un escritorio, un par de sillas, un teléfono fijo y algunos libros que asoman desde una repisa. Es ahí, detrás de ese escritorio y en un espacio que todavía dice poco sobre el partido que busca abrirse paso en el escenario nacional, donde Baños cambia el tono cuando la conversación llega al INE y al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Su diagnóstico es tajante: ambas instituciones han sido “colonizadas” y, afirma que una mayoría de consejerías y magistraturas toma decisiones favorables al régimen en turno.

Frente a las decisiones que ha tomado el Consejo General del INE sobre los cambios a la estrategia de Capacitación y Asistencia Electoral, la reducción de filtros para la observación electoral y el aval de las “boletas planchadas”, el ex consejero critica que flexibilizar los mecanismos pone en riesgo la certeza de los comicios. “Es abrirle la puerta al fraude electoral”, menciona.

“Lo que yo creo que está pasando es que el INE ha abdicado, ha renunciado a carácter de árbitro, es un árbitro que no quiere ser árbitro, un árbitro que no quiere arbitrar la contienda electoral, que se ha volteado hacia otro lado, que le ha dado la espalda a las campañas adelantadas, que no ha querido establecer ni siquiera lineamientos para saber de dónde sacan dinero las candidaturas del morenismo”, reprocha con un tono tajante.

Respecto al Tribunal, Marco Antonio exclama que la autoridad jurisdiccional no debe arbitrar de forma tan “grotesca” y acusa que ambas autoridades de solapar todo lo que dice el partido guinda.

Bajo dicha tesitura, hace un llamado al INE y al TEPJF a conducirse con imparcialidad y bajo lo que dicta la ley. “Ellos le tienen que dar la razón a quien la tenga, pero en el ámbito de sus competencias, el Instituto tiene que generar condiciones para evitar que se tergiversen los mandatos de la ley”, remata.

El retorno a la herradura de la democracia

Tras seis años y medio alejado de la actividad política, el exconsejero electoral, fiel americanista y entrañable seguidor del Pachuca, decidió volver a la vida pública y su regreso ocurrió en medio de lo que considera una concentración inédita del poder y con una nueva apuesta: construir desde Somos una oposición capaz de generar contrapesos.

Luego de haber caminado lejos de los reflectores políticos, confiesa que en ese tiempo se dedicó a dar clases en la Universidad Panamericana y en la UNAM, participó en conferencias, colaboró en proyectos profesionales con la Organización de los Estados Americanos y se involucró en ejercicios de observación electoral internacional.

Con una camisa a cuadros blancos, azules y rojos y un chaleco con el logotipo del partido que representa, narra que después de 26 años dentro del Instituto Federal Electoral y posteriormente del Instituto Nacional Electoral, había cerrado un ciclo. Pero algo cambió. El avance de Morena, la concentración del poder y, particularmente, la reforma al Poder Judicial terminaron por llevarlo de regreso a la arena pública y a la famosa “Herradura de la Democracia”. Esta vez, no desde el instituto que durante años ayudó a construir, sino desde una fuerza política.

“Yo caminaba muy tranquilo, digamos, en la vida y de repente empezaron a ocurrir situaciones un poquito complicadas para el país”, cuenta.

El debilitamiento de los contrapesos

Su regreso, explica, parte de una preocupación central: el debilitamiento de los contrapesos.

A su juicio, el problema no estuvo en que Andrés Manuel López Obrador o Claudia Sheinbaum obtuvieran mayorías en las urnas, sino en lo que ocurrió después con la composición del Congreso.

El hidalguense sostiene que una “sobrepresentación artificial” permitió que Morena pasara de alrededor de 54% de la votación a 73% de la integración de las cámaras, lo que le dio la capacidad de modificar por sí solo la Constitución.

Por ello, decidió volver y sentarse del otro lado de la mesa, convencido de que hacía falta en el INE un debate técnico, de fondo y de detalle que, asegura, hasta entonces había estado ausente.


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