Moody’s Ratings modificó la perspectiva de México de “estable” a “negativa” mientras reafirmó la calificación soberana del país en “Baa2”. La agencia explicó que este ajuste se debe a la preocupación sobre un posible debilitamiento del marco institucional y de la formulación de políticas en el país, lo que podría afectar los resultados fiscales y económicos.
El cambio de perspectiva está relacionado principalmente con la reforma judicial recientemente aprobada en México. La agencia de calificación financiera advirtió que, bajo la nueva reforma, jueces, magistrados y ministros de la Corte serán elegidos por voto popular, lo que podría comprometer los controles y equilibrios del sistema judicial. Este cambio, según Moody’s, podría tener un impacto negativo en la estabilidad económica y fiscal del país.
Otro factor señalado por Moody’s es el riesgo asociado con los pasivos contingentes de Pemex, la petrolera estatal. La agencia expresó su preocupación sobre la posibilidad de que estos pasivos se materialicen en el balance fiscal del gobierno mexicano y que no se logren restaurar la sostenibilidad de la deuda a largo plazo de la empresa, lo que incrementaría los riesgos fiscales para el gobierno.
En respuesta a esta modificación de perspectiva, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) emitió un comunicado en el que aclaró que este cambio no implica una rebaja en la calificación soberana del país. La SHCP señaló que la decisión de Moody’s se basa en un análisis precautorio del balance de riesgos, y destacó que la agencia no contaba con toda la información relevante sobre el Presupuesto de 2025 ni las proyecciones fiscales que el gobierno presentará al Congreso en los próximos días.
La dependencia también apuntó que la perspectiva de la agencia podría haberse beneficiado de una evaluación más actualizada, considerando que no contaba con los datos más recientes sobre la política fiscal propuesta para el próximo año. Además, destacó que Moody’s reconoció la llegada de nuevas inversiones al país, impulsadas por la relocalización de empresas debido a las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, lo que podría generar un crecimiento económico adicional en México.
Por otro lado, la SHCP subrayó que la deuda del gobierno mexicano mantiene un perfil sólido en los mercados internacionales, lo que demuestra una resiliencia ante fluctuaciones económicas y volatilidad financiera. La Secretaría de Hacienda también reafirmó el compromiso del gobierno mexicano con una gestión fiscal prudente y con la sostenibilidad de la deuda, así como con la fortaleza de las finanzas públicas.
La revisión de Moody’s refleja, por tanto, un análisis sobre las perspectivas fiscales y la sostenibilidad económica del país, en medio de desafíos internos y globales que podrían influir en el clima económico y las decisiones de inversión.
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