La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) declaró concluido el brote de Salmonella Braenderup relacionado con pepinos contaminados, que dejó al menos 551 personas enfermas y 155 hospitalizadas en 31 estados y el Distrito de Columbia. La agencia indicó que el brote se originó en pepinos cultivados por dos productores en Florida, cuyas cosechas ya no están en el mercado.
Según el informe del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), se identificó que el brote se originó en el agua no tratada de un canal utilizada por Bedner Growers Inc., una empresa ubicada en el condado de Palm Beach, Florida. No obstante, el CDC señaló que otro productor, Thomas Produce Co., también podría estar relacionado con los casos de Salmonella, aunque la empresa negó estar directamente vinculada al brote.
En una carta dirigida a sus clientes, Thomas Produce Co. afirmó que las pruebas realizadas en su producto empacado y en su planta de procesamiento no arrojaron resultados positivos para Salmonella Braenderup ni para ninguna otra cepa de la bacteria. «Nuestra prioridad es la seguridad alimentaria, y seguimos estrictos protocolos de monitoreo y cumplimiento de todas las normativas», aseguró la empresa en el comunicado.
El brote llevó previamente a un distribuidor de Florida, Fresh Start Produce, a retirar todos sus pepinos del mercado como medida precautoria. Sin embargo, tras un análisis posterior, se determinó que la cepa de Salmonella hallada en sus productos no coincidía con la vinculada al brote, aclaró la FDA.
A pesar de que los productos afectados ya no están en circulación, las autoridades advierten que el número real de personas afectadas podría ser mayor, ya que no todos los casos se reportan. El CDC y la FDA continúan monitoreando la situación y reiteran la importancia de las medidas de seguridad alimentaria para prevenir futuros brotes.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.








