La Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA) intentó investigar al presidente Andrés Manuel López Obrador debido a una presunta donación del Cártel de Sinaloa a su campaña presidencial de 2012, según un artículo publicado por ProPublica. El reportaje, firmado por el periodista Tim Golden, revela detalles de una investigación que fue cancelada a finales de 2011 por orden de altos mandos del Departamento de Justicia para evitar un posible escándalo.
De acuerdo con documentos confidenciales de la DEA obtenidos por ProPublica, la agencia estadounidense inició la investigación cuando López Obrador era uno de los principales contendientes a la presidencia en 2010. La DEA llegó a un punto crucial en el que consiguió que un operador de la campaña de López Obrador actuara como agente encubierto. Sin embargo, la investigación fue abruptamente suspendida debido al fracaso de otro operativo en México y al temor de generar un escándalo mediático.
Los documentos revelan que la DEA tenía la intención de presentar cargos contra López Obrador y miembros de su equipo si obtenían pruebas suficientes. La investigación también se centró en las acusaciones de que López Obrador había recibido alrededor de dos millones de dólares de la facción de Beltrán Leyva del Cártel de Sinaloa, específicamente de Édgar Valdez Villarreal, conocido como «La Barbie».
Roberto López Nájera, abogado de «La Barbie», se convirtió en un informante clave para la DEA tras romper con el cártel. Según sus declaraciones, se realizó una reunión en un hotel de Nuevo Vallarta donde se acordó un pacto en el que, a cambio de la donación, López Obrador habría prometido protección oficial y la posibilidad de influir en la selección de mandos policiales y el fiscal general.
A pesar de los esfuerzos, incluyendo la detención de Mauricio Soto Caballero, un operador político de López Obrador que se declaró culpable de conspiración en tráfico de cocaína y aceptó ser testigo colaborador, la DEA nunca consiguió pruebas definitivas que confirmaran la implicación directa de López Obrador en la presunta donación.
En años posteriores, las investigaciones sobre la posible relación de López Obrador con el crimen organizado se reavivaron con la extradición de varios narcotraficantes a Estados Unidos, pero tanto la DEA como el presidente han indicado que esas investigaciones han sido concluidas.
ProPublica consultó a la DEA sobre la publicación y la agencia respondió que el caso fue cerrado hace años y que López Obrador ya no está bajo investigación. A pesar de esto, la controversia sobre las acusaciones persiste en el ámbito político.
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