La situación descrita en el Hospital Regional Presidente Juárez del ISSSTE en Oaxaca es preocupante y plantea serios problemas para la prestación de servicios médicos adecuados. La falta de agua potable compromete la higiene básica y los procedimientos sanitarios necesarios para mantener un entorno seguro y saludable para los pacientes y el personal médico.
Es alarmante que el personal se vea obligado a improvisar debido a la escasez de agua, como utilizar gel antibacterial en lugar de agua y jabón para lavarse las manos, o no poder realizar cambios de sábanas debido a la falta de limpieza adecuada del suministro de agua. Estas prácticas comprometen la calidad de la atención médica y aumentan el riesgo de infecciones nosocomiales.
La respuesta de las autoridades gubernamentales, al negar inicialmente el desabasto de agua y luego proporcionar soluciones temporales como el suministro de pipas, parece insuficiente para abordar la gravedad del problema. La necesidad de 80 mil litros de agua diarios en un hospital de esta magnitud indica una crisis estructural que requiere una respuesta más sólida y sostenible por parte de las autoridades responsables.
Recibe esta y mucha más información a través de Whatsapp. Envía un ‘Hola’ aquí.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.







