El senador Enrique Inzunza Cázarez reapareció este lunes en las instalaciones de la Cámara Alta, tras 118 días de ausencia, para reintegrarse a sus actividades legislativas manteniendo la protección de su fuero constitucional.
El retorno ocurre cuatro meses después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos incluyera al político en una acusación formal. Los cargos, radicados en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, contemplan conspiración para tráfico de narcóticos, uso de armas de fuego y sobornos.
En conferencia de prensa, Inzunza argumentó que los señalamientos constituyen un acto de lawfare motivado por posturas políticas previas. El legislador justificó su negativa a solicitar licencia bajo el argumento de requerir inmunidad frente a una ofensiva externa.
Actualmente, el caso se encuentra bajo revisión de la Fiscalía General de la República (FGR). El senador confirmó tener cuentas bancarias bloqueadas y señaló que la autoridad ministerial mexicana lo ha citado a comparecer en una sola ocasión desde el inicio del proceso.
Alineación legislativa y estatal
A pesar de haber renunciado formalmente al grupo parlamentario oficialista la semana pasada, el legislador adelantó que su agenda de votaciones continuará alineada con las iniciativas de la Cuarta Transformación. Esta configuración le permite operar sin adscripción partidista formal.
Durante su posicionamiento, el legislador desestimó señalamientos adicionales que lo vinculaban con investigaciones por el homicidio del exrector universitario Héctor Melesio Cuén. En paralelo, defendió públicamente la gestión institucional de Rubén Rocha Moya al frente del gobierno de Sinaloa.
La reincorporación de Inzunza se da en la sesión preparatoria previa al inicio del periodo ordinario de sesiones. El escaño operará de manera independiente en el registro oficial, pero sus sufragios sumarán a las cuotas requeridas por el bloque en el poder para procesar su agenda.
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