La dirigencia nacional de Morena exigió que el presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, asuma las sanciones emitidas por la Comisión de Quejas y Denuncias del Instituto Nacional Electoral (INE), tras incurrir en un desacato al no retirar publicaciones de redes sociales en las que calificó al partido oficialista como «narcopartido» y a la mandataria como «narcopresidenta».
Ariadna Montiel sostuvo que el dirigente priista pretende evadir las medidas cautelares aprobadas por el órgano electoral mediante el fuero parlamentario que le otorga su cargo como senador de la República, argumento que calificó como una estrategia para evitar responsabilidades por difamación política.
La representante del partido gubernamental precisó que las descalificaciones no fueron emitidas en un contexto de debate legislativo individual, sino difundidas a través de los canales de comunicación institucionales del PRI, por lo que la infracción corresponde a la figura del presidente de la entidad política y no solo al legislador.
El pronunciamiento ocurre luego de que la autoridad electoral determinara ordenar el retiro del material audiovisual y exigir a la dirigencia del PRI abstenerse de emitir expresiones que adscriban delitos al partido en el poder sin el debido sustento legal.
Disputa institucional y reorganización partidista
Sobre el fuero senatorial, se argumentó que el diferendo debe mantenerse strictly en la vía electoral y entre las directivas partidistas, evitando trasladar la confrontación a la tribuna de la Cámara de Senadores, donde la bancada oficialista mantiene la mayoría.
Paralelamente, la dirigencia oficialista rechazó que la presencia de Andrés López Beltrán en el estado de Tabasco constituya actos anticipados de campaña de cara a los próximos procesos electorales para renovar la Cámara de Diputados, señalando que sus giras responden exclusivamente a sus funciones como consejero nacional y militante de Morena.
Finalmente, respecto a las críticas hacia el gobernador de Tabasco, Javier May, por viajar en primera clase, se reiteró que la política de austeridad republicana debe ser acatada por todos los servidores públicos del movimiento, argumentando que, si bien el hecho representó una falta a los lineamientos internos, la gestión del mandatario estatal continúa respaldada por la dirigencia.
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