El Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, anunció un acuerdo de colaboración con el sector bancario y empresas emisoras de vales para eliminar o reducir significativamente las comisiones por pagos digitales en gasolineras. La medida entrará en vigor el próximo 1 de mayo y se mantendrá vigente hasta el 31 de octubre de 2026, con el objetivo primordial de contener el precio de los combustibles ante la volatilidad del mercado petrolero internacional.
La estrategia, coordinada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), bajo la titularidad de Édgar Amador Zamora, surge como respuesta al encarecimiento del barril de petróleo, el cual ha escalado de los 60 a los 110 dólares debido a conflictos geopolíticos en Medio Oriente. Según cifras oficiales, el esquema de subsidios actual representa un apoyo fiscal de aproximadamente 2 mil 500 millones de pesos semanales para evitar que la gasolina Magna supere los 24 pesos por litro.
Mecanismos de ahorro en pagos digitales
El secretario de Hacienda detalló que el acuerdo ataca directamente la cuota de intercambio, la cual representa hasta el 80 por ciento de la comisión que los gasolineros pagan por aceptar métodos de pago electrónicos. Con esta intervención, se proyecta un ahorro promedio de 2.57 pesos por operación con tarjeta de débito y de 7.45 pesos en transacciones con tarjeta de crédito, beneficio que las autoridades esperan se transfiera directamente al consumidor final.
En lo que respecta a los vales de combustible, el convenio establece que en la red abierta la comisión también bajará a cero, mientras que en la red cerrada se aplicará un descuento de 1.10 pesos por transacción. El gobierno enfatizó que estos beneficios son exclusivos para el ecosistema digital, ya que el uso de efectivo —que actualmente representa el 47.4 por ciento de las operaciones en el sector— no permite este tipo de optimizaciones de costos.
Enfoque en el diésel e inflación
Un eje central de esta política pública es la reducción del precio del diésel, debido a su efecto multiplicador en la cadena de suministros. La presidenta Sheinbaum advirtió que este combustible impacta directamente en el transporte de mercancías y, por consecuencia, en los indicadores de inflación, por lo que la negociación con los empresarios gasolineros continuará para buscar reducciones adicionales en el costo por litro.
Por su parte, representantes del sector bancario, como Emilio Romano, señalaron que esta medida no solo protege la economía familiar, sino que fomenta la inclusión financiera y la transparencia. La digitalización del sector busca disminuir las actividades ilícitas vinculadas al manejo de efectivo en carreteras y generar historiales crediticios para los usuarios que migren a pagos electrónicos durante este periodo de contingencia energética.
Hacia una transformación estructural
El anuncio también vislumbra un cambio en la política de pagos del país, pues el Ejecutivo Federal planteó la meta de eliminar gradualmente el uso de papel moneda en gasolineras y casetas de cobro. La intención de la actual administración es extender el modelo de «cero comisiones» a otros sectores de la economía nacional, consolidando una infraestructura de pagos digitales que reduzca los costos de transacción para los comercios y usuarios finales.
A corto plazo, el cumplimiento de este acuerdo será monitoreado para asegurar que los descuentos operativos de las estaciones de servicio se reflejen efectivamente en las bombas. Esta medida se suma a los esfuerzos de gobernanza económica para estabilizar los precios de los energéticos sin comprometer la salud de las finanzas públicas en el actual entorno de incertidumbre global.
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