El mercado de La Viga, el centro de distribución de pescados y mariscos más grande de América Latina, registró una elevada afluencia de consumidores desde el inicio de esta semana. A pesar de que la inflación se situó en un 4.63% durante la primera quincena de marzo, los ciudadanos han acudido a los mercados locales para adquirir productos frescos como camarón, pulpo y pescado, elementos centrales de la dieta tradicional durante la temporada religiosa en México.
Las autoridades de la Ciudad de México proyectan que la derrama económica generada por estas festividades superará los 656 mil dólares en la capital. El fenómeno comercial se mantiene constante a pesar del aumento en el costo de vida, consolidando a la Semana Santa como uno de los periodos de mayor dinamismo para el sector alimentario en el país con la segunda mayor población católica del mundo.
Expectativas del sector comercial
Los comerciantes de centros de abasto locales reportan un incremento significativo en sus operaciones. Gabriela Baza, vendedora de la Pescadería Mar, calificó la actual temporada como la «mejor del año», señalando que la afluencia masiva comenzó desde el fin de semana previo. «Llegamos aquí desde las 12 de la noche y no nos vamos hasta las 7 de la noche», afirmó la comerciante sobre las jornadas laborales extendidas para satisfacer la demanda.
El sector minorista prevé que las ventas se incrementen hasta en un 100% en comparación con el mes anterior. Según los locatarios, el impacto inflacionario no ha frenado el flujo de clientes, quienes mantienen las filas en los establecimientos para asegurar el suministro de productos como la dorada y el camarón antes de los días de mayor observancia religiosa, el jueves y viernes santo.
Impacto en la economía local
El recorrido realizado por la agencia EFE constató que los pasillos de los mercados tradicionales presentan una saturación de usuarios desde el pasado martes. La preferencia por los mercados locales responde a una estrategia de los consumidores para sortear el aumento de precios en otros canales de distribución.
La dinámica observada en La Viga refleja la importancia de la festividad como un estímulo económico fundamental para los pequeños y medianos productores. La combinación de la tradición cultural y la necesidad de optimizar el presupuesto familiar ha convertido a estos espacios en el refugio principal de los consumidores frente a la coyuntura económica actual de México.
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