La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Secretaría de Marina (Semar) confirmaron este jueves que el derrame de hidrocarburos que afecta las costas de Veracruz, Tabasco y Tamaulipas tuvo su origen en tres fuentes distintas, destacando un vertimiento ilegal realizado por un buque en la zona de fondeadero del Puerto de Coatzacoalcos. El almirante Raymundo Pedro Morales informó que, tras los primeros reportes del 2 de marzo, se activó un plan de contingencia que ha permitido controlar la expansión del crudo.
Pese a las labores de limpieza, las autoridades reconocieron que persisten emanaciones activas en la zona de Cantarell, cuya naturaleza —si corresponde a una chapopotera natural o a fallas en la infraestructura de Petróleos Mexicanos (Pemex)— aún no ha sido determinada con precisión. Durante una conferencia conjunta con la Secretaría de Energía, se detalló que el hidrocarburo ha impactado puntos críticos como la playa Miramar en Tamaulipas y el corredor arrecifal de Veracruz.
Exigencia de rendición de cuentas en el Senado
Ante la magnitud del evento, el Senado de la República solicitó formalmente a la Semarnat, la Semar y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) la presentación de un informe detallado sobre las afectaciones a ecosistemas vulnerables. La Cámara alta busca conocer el estado de las investigaciones para identificar al buque responsable del vertimiento y garantizar la reparación integral del daño ambiental en humedales, lagunas y arrecifes.
El senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara, presidente de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, enfatizó la necesidad de contar con datos actualizados y técnicos para deslindar responsabilidades. Esta solicitud de transparencia ocurre en un contexto donde organizaciones ambientalistas y cooperativas pesqueras reportaron la presencia de manchas de crudo desde finales de febrero, días antes del reconocimiento oficial del incidente.
Impacto geográfico y ambiental
De acuerdo con registros de la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México, la contaminación alcanzó municipios veracruzanos como Tatahuicapan, Mecayapan y Pajapan, extendiéndose hasta la Reserva de la Biosfera de Los Tuxtlas. En Tabasco, las mayores acumulaciones se concentraron en las comunidades de Paraíso y Sánchez Magallanes, donde el petróleo fue arrastrado por las corrientes hacia la zona costera.
Por su parte, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, y la titular de la ASEA, Andrea González, señalaron que los vuelos de reconocimiento y la vigilancia con buques se mantienen de forma permanente para localizar nuevas fuentes emisoras. No obstante, investigadores independientes detectaron desde el 20 de febrero una mancha de 37 kilómetros frente a Campeche, lo que sugiere que el origen de la contingencia podría ser previo a los reportes de marzo.
Implicaciones para los gobiernos estatales
El exhorto del Senado también se extendió a los gobiernos de Veracruz y Tabasco, instándolos a fortalecer la coordinación con la federación y los municipios para la atención de las comunidades afectadas. La prioridad institucional se centra actualmente en la limpieza de playas turísticas y la contención de las emanaciones en la Sonda de Campeche para evitar que el hidrocarburo alcance nuevas áreas protegidas.
El origen de la mancha en Cantarell sigue bajo investigación técnica. Las autoridades ambientales, encabezadas por Alicia Bárcena, aseguraron que no se escatimarán recursos para determinar si la infraestructura petrolera estatal presenta daños estructurales que hayan contribuido a la emergencia, o si se trata exclusivamente de un fenómeno geológico natural exacerbado por el vertimiento ilegal.
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