El senador Pablo Angulo, integrante del Grupo Parlamentario del PRI, manifestó este miércoles el voto en contra de su bancada frente al dictamen del Plan B electoral. Desde la tribuna de la Cámara Alta, el legislador denunció que la reforma impulsada por Morena representa un intento de «destruir la democracia desde el poder», utilizando mecanismos institucionales para consolidar un modelo de corte autoritario y hegemónico.
Angulo advirtió que la esencia de la propuesta oficialista no radica en el fortalecimiento democrático, sino en el sometimiento de las instituciones a intereses particulares. Durante su intervención, el senador fue enfático al señalar que «el poder debe someterse a las instituciones» y no ser utilizado para distorsionar figuras como la revocación de mandato, convirtiéndolas en herramientas de control político.
Cuestionamiento a la narrativa de austeridad
El legislador calificó el argumento de la austeridad como una «mentira mal construida», señalando que mientras el Gobierno Federal presume un ahorro de 4 mil millones de pesos, omite abordar desvíos mayores en otras áreas. En un ángulo diferenciado, Angulo contrastó este ahorro con las pérdidas estimadas en 700 mil millones de pesos derivadas del llamado «huachicol fiscal», cifra que representa 175 veces el monto que justifica el Plan B.
En este sentido, el senador lanzó un señalamiento directo hacia redes de corrupción que presuntamente involucran a figuras del entorno oficialista y a integrantes del propio Senado. «Si de verdad quieren ahorrar, desmantelen el cártel del huachicol fiscal«, sentenció, acusando que la reforma actual es utilizada como una distracción frente a los verdaderos saqueos al erario público.
Degradación de la figura presidencial
Uno de los puntos más críticos del posicionamiento priista fue la advertencia sobre el riesgo de obligar a la titular del Ejecutivo a involucrarse directamente en la contienda electoral. Angulo denunció que Morena pretende degradar la investidura presidencial al convertirla en un activo de campaña, lo que calificó como un retroceso frente a décadas de lucha por la equidad en la contienda.
“No hagan de la figura presidencial lo que siempre quiso hacer López Obrador: convertirla en el payaso de las cachetadas”, alertó el legislador. Subrayó que, en el complejo panorama geopolítico actual, la prioridad del Congreso debería ser proteger la estabilidad de la institución presidencial y no utilizarla como «coartada» para justificar ventajas electorales indebidas.
Impacto en la legitimidad democrática
Para la bancada del PRI, la aprobación de este dictamen rompe con el federalismo y la libertad democrática del país. Angulo sostuvo que, sin condiciones de igualdad para todos los participantes, cualquier proceso electoral futuro carecerá de la legitimidad necesaria, afectando la confianza ciudadana lograda por diversas fuerzas políticas durante las últimas décadas.
Finalmente, el senador reiteró que la oposición no teme a la competencia política, pero rechaza la simulación y el uso de recursos públicos para perpetuarse en el poder. Concluyó que la reforma no representa democracia participativa, sino una «trampa y un robo» a la libertad de los mexicanos, reafirmando que el PRI mantendrá su postura crítica frente a lo que consideran un desmantelamiento institucional.
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