Investigadores y especialistas plantean la integración de los consultorios adyacentes a farmacias (CAF) a la red de servicios del IMSS-Bienestar. La propuesta, publicada en la revista Salud Pública de México, sugiere que estos espacios funcionen como una alternativa para ampliar la cobertura médica ante la reducción de la capacidad instalada en el sector público.
Diagnóstico de la infraestructura médica
El estudio, en el que participó Humberto Álvarez Sáyago, integrante de la Coordinación de Unidades de Primer Nivel del IMSS-Bienestar, señala una tendencia decreciente en la capacidad del sector público frente al crecimiento sostenido de los CAF. Según el documento, la incorporación de estos consultorios es una vía para responder al «debilitamiento de la atención ambulatoria pública en el primer nivel».
Datos de la Asociación Nacional de Farmacias de México (Anafarmex) respaldan este crecimiento: el número de consultorios privados pasó de 13 mil en 2013 a 20 mil en 2025. Actualmente, estos espacios otorgan un promedio de 12 millones de consultas mensuales, lo que representa casi un tercio de la actividad registrada por los servicios estatales de salud.
Viabilidad y aceptación de la propuesta
La investigación revela que los usuarios no solo valoran positivamente estos servicios, sino que apoyan su incorporación formal al sistema público. La estrategia consistiría en delegar a los CAF la provisión de servicios ambulatorios de baja complejidad, seguimiento de enfermedades crónicas y procedimientos menores mediante convenios y protocolos establecidos con las autoridades.
Pablo Kuri Morales, exsubsecretario de Salud, afirmó que «en los hechos ya lo están haciendo», refiriéndose a que estos consultorios ya son una alternativa real para el primer nivel de atención. Por su parte, Antonio Pascual Feria, presidente de Anafarmex, manifestó la disposición del sector privado para dialogar: «Tendrían que analizarse bien las corresponsabilidades, pero los consultorios están abiertos a dialogar con las autoridades».
Evolución del modelo de atención
A diferencia de la postura sostenida en 2022 por el entonces subsecretario Hugo López-Gatell, quien afirmó que el objetivo de estos sitios era únicamente vender medicamentos, el nuevo análisis técnico sostiene que el marco legal vigente no prohíbe la participación privada en la red pública.
El estudio documenta que, entre 2017 y 2022, el número de consultorios públicos disminuyó mientras que el modelo de los CAF, operantes desde 1997, se consolidó debido a la saturación de servicios y la falta de cobertura para personas sin seguridad social. En 2022, el 17.7% de la población con necesidades de salud optó por acudir a estos establecimientos privados.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.





