Un estudio observacional realizado en Irlanda sugiere que la lactancia materna puede reducir el riesgo de depresión y ansiedad en madres hasta 10 años después del embarazo. La investigación rastreó la duración y el tipo de lactancia de 168 mujeres para evaluar sus efectos a largo plazo en la salud mental.
La investigación, publicada en BMJ Open por el University College de Dublín, encontró que periodos más prolongados de lactancia materna, tanto exclusiva como acumulativa (al menos 12 meses), se asociaron con menores reportes de depresión y ansiedad a largo plazo. Cada semana de lactancia exclusiva se vinculó con un 2% menos de probabilidad de desarrollar estos trastornos.
Lactancia Materna
& Salud Mental
La conexión vital: Protección materna a largo plazo y la realidad en México
Impacto Inmediato: La Evidencia
Durante la pandemia en México, la lactancia exclusiva se asoció con tasas significativamente menores de depresión postparto.
Avance en México (Lactancia Exclusiva)
Factores & Conclusiones
Efecto Oxitocina
La lactancia libera hormonas que reducen el estrés y promueven el vínculo, actuando como un «escudo» biológico contra la ansiedad.
Relación Bidireccional
La depresión dificulta la lactancia, y las dificultades para lactar aumentan la ansiedad. El apoyo temprano es crítico.
Deuda de Políticas
Aunque hay leyes laborales, la falta de lactarios y la cultura laboral siguen siendo barreras para alcanzar la meta de 2030.
Diseño y seguimiento del estudio
Todas las participantes habían dado a luz a bebés menores de 4 kg y fueron evaluadas a los 3 y 6 meses, y a los 2, 5 y 10 años posteriores al nacimiento, cuando la edad promedio de las madres era de 42 años. En cada control, completaron cuestionarios sobre diagnóstico y tratamiento de depresión o ansiedad, además de información sobre dieta, actividad física y hábitos de lactancia.
El 73% de las mujeres reportó haber amamantado alguna vez, con una duración promedio de lactancia exclusiva de 5,5 semanas y cualquier tipo de lactancia de 30,5 semanas. Más del 37% acumuló al menos 12 meses de lactancia materna. Al control de los 10 años, el 13% informó depresión o ansiedad, y un 21% lo había reportado en algún momento anterior.
El análisis indicó que las madres que presentaron depresión o ansiedad a largo plazo tuvieron menos probabilidad de haber amamantado y experimentaron periodos más cortos de lactancia. Los factores de edad, nivel de actividad física y bienestar inicial también se asociaron con los resultados.
Limitaciones y conclusiones
Los autores destacan que se trata de un estudio observacional, por lo que no permite establecer causalidad. Además, reconocen la limitada diversidad de la muestra y la dependencia de recuerdos personales para evaluar depresión y ansiedad. Señalan que la asociación observada probablemente es multifactorial, influida por aspectos socioeconómicos, culturales y médicos.
A pesar de las limitaciones, los investigadores concluyen que la lactancia materna exitosa podría tener un efecto protector duradero sobre la salud mental de las madres, y que mejorar las tasas y duración de lactancia podría traducirse en beneficios de salud pública y reducción de costos en atención sanitaria.
“La posibilidad de que la lactancia materna reduzca la carga de depresión refuerza la necesidad de que las políticas de salud apoyen la lactancia materna a largo plazo”, concluyen los autores del estudio.
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