Durante las comparecencias ante el Senado de aspirantes a integrar el Consejo Ciudadano del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas, diversos candidatos coincidieron en que las autoridades han fallado en la atención integral a las víctimas de desaparición y sus familias.
Uno de los participantes fue Javier Espinosa Granados, padre de Francisco Javier Espinosa, desaparecido el 24 de abril de 2004 en Aguascalientes junto con otras nueve personas en el antro Maverick, un caso que sigue sin esclarecerse. Espinosa recalcó la necesidad de que los consejos ciudadanos y los sistemas de búsqueda rindan cuentas para dar certeza a la sociedad.
“Estos órganos de apoyo, no nada más en lo nacional sino también en lo local, son necesarios. Son un método de transparencia, de rendición de cuentas, y todas las comisiones locales, fiscalías y quienes integran el sistema nacional de búsqueda deben trabajar en conjunto”, afirmó.
Familias como agentes activos
Araceli Magdalena Rodríguez Nava, madre de Luis Ángel León Rodríguez, policía federal desaparecido en noviembre de 2009 en Zitácuaro, Michoacán, subrayó la necesidad de crear puentes de colaboración entre autoridades y familias para prevenir futuras desapariciones.
“Yo creo que si empezamos a construir procesos y caminos va a ser mucho mejor, porque entonces entramos al tema de la prevención”, expresó, señalando también la importancia de concientizar desde la educación básica.
María Isabel Cruz Bernal, fundadora del colectivo Sabuesos Guerreras en Sinaloa, insistió en priorizar la atención psicosocial y jurídica, así como establecer un canal formal de comunicación entre los colectivos y la Comisión Nacional de Búsqueda.
“Es de suma importancia crear un canal regular donde los colectivos puedan presentar denuncias, hallazgos y propuestas directamente a la consejera y a la Comisión”, dijo.
Por su parte, José Andrés Méndez Ñeco, del colectivo Amor por los Desaparecidos en Tamaulipas, afirmó que las familias son una fuente clave de información:
“Nosotros las familias somos la fuente de la información que las autoridades necesitan”.
Exigen fiscalías fortalecidas y perfil sensible
Al cierre de las 14 entrevistas, las presidentas de las comisiones de Gobernación y Derechos Humanos del Senado reconocieron que una de las principales exigencias es el fortalecimiento de las fiscalías con personal capacitado y más recursos económicos.
Tras la renuncia de Teresa Reyes, extitular de la Comisión Nacional de Búsqueda, tanto aspirantes como legisladoras señalaron la necesidad de nombrar a un perfil con sensibilidad y capacidad para asumir el cargo.
“Limpiar la corrupción en todas las fiscalías… comprender que las personas no somos números, necesitamos resultados”, declaró la senadora Reyna Celeste Ascencio.
Finalmente, la senadora Lilia Margarita Valdez afirmó que, más allá del perfil técnico, el nuevo nombramiento debe tener empatía y disposición para escuchar a las víctimas.
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