Trabajadores del Poder Judicial de la Ciudad de México y abogados litigantes protagonizaron este viernes una jornada de protestas y tensiones debido al cierre de juzgados, que ya suma una semana. El personal administrativo mantiene las instalaciones sin actividad en demanda de un incremento salarial del 9 %, mientras que los abogados exigen la reapertura inmediata para no afectar sus casos y su sustento económico.
Desde las 9:00 horas, un grupo de abogados se concentró frente a los Juzgados de lo Familiar, en la avenida Juárez, alcaldía Cuauhtémoc, para manifestar su inconformidad por el cierre. “Si no trabajamos, no nos pagan”, expresó Eugenia, abogada litigante, quien señaló que ha perdido audiencias importantes y no sabe cuándo serán reprogramadas.
Durante la manifestación, varios litigantes bloquearon brevemente la avenida Juárez, generando inconformidad entre automovilistas. Algunos abogados pedían que se abrieran las oficinas al menos para sellar documentos y así evitar incumplir con plazos legales. “Llevo detenidos unos ocho casos. Esto no es contra los trabajadores, es contra un sistema que no responde”, dijo el abogado Martín Sánchez.
En paralelo, al interior del tribunal, trabajadores administrativos también se manifestaban. Exigen al presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, Rafael Guerra Álvarez, una mesa de diálogo para discutir su solicitud de aumento salarial y mejores condiciones laborales. Hasta el mediodía del viernes, dicha mesa no había comenzado.
La protesta interna reflejó división entre los empleados: un grupo, encabezado por Violeta García, apoya al presidente del tribunal; mientras que la base trabajadora, sin voceros visibles por temor a represalias, continúa reclamando el incremento. “Aquí se está buscando el aumento para todos. Tengamos calma”, dijo García, mientras otros empleados exigían la inclusión de todos los trabajadores en las negociaciones.
Durante los intercambios, un abogado que intentó intervenir en la protesta fue rechazado por los empleados judiciales. “Nosotros, los litigantes, también exigimos respeto”, gritó, lo que generó una respuesta colectiva de “¡Fuera!” por parte de los trabajadores.
Mientras tanto, decenas de ciudadanos continúan llegando desde diversos puntos del país con la esperanza de avanzar en sus trámites. Talia Dafne, proveniente de Mineral de la Reforma, Hidalgo, denunció que ha viajado en tres ocasiones en busca de la custodia legal de sus sobrinos sin éxito. “Aquí solo me dan vueltas. Sigue cerrado”, señaló.
El cierre prolongado de los juzgados ha dejado en pausa numerosos procedimientos judiciales, afectando tanto a profesionales del derecho como a familias que buscan resolución en asuntos legales urgentes. La continuidad del conflicto depende del inicio de un diálogo efectivo entre trabajadores y autoridades del Poder Judicial capitalino.
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