La Organización de Estados Americanos (OEA) recomendó no replicar en otros países el modelo de elección por voto popular de jueces implementado recientemente en México. En su informe preliminar sobre el proceso, la misión de observación de la organización calificó la experiencia como “compleja y polarizante” y señaló múltiples oportunidades de mejora.
El informe, publicado tras las elecciones del pasado domingo, subraya que este modelo no tiene precedentes a nivel mundial y plantea interrogantes sobre su impacto en la transparencia, imparcialidad, eficacia e independencia del Poder Judicial. “La ciudadanía y las instituciones mexicanas deberán evaluar si este modelo fortalece o debilita los principios fundamentales de la administración de justicia”, indicó la OEA.
Entre las principales preocupaciones señaladas por la misión está la baja participación ciudadana. Según datos disponibles al momento de elaboración del informe, apenas el 13.1 % del padrón acudió a votar. Además, se registró un alto número de votos nulos y no marcados. “Se trata de uno de los niveles más bajos de participación en la región para un proceso electoral”, destaca el documento.
La OEA también advirtió que el proceso se llevó a cabo en un periodo muy breve y en un entorno político marcado por una fuerte polarización. “La Misión observó un alto nivel de litigiosidad y un contexto político complejo”, señala el informe. Por ello, recomendó que cualquier reforma al modelo de selección de jueces se implemente de forma gradual, basada en un diagnóstico técnico y profesional, y con un debate plural.
El organismo regional tomó nota de las preocupaciones expresadas por entidades internacionales. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó sobre el riesgo de politización del Poder Judicial, mientras que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) manifestó su inquietud por los posibles impactos en el derecho de acceso a la justicia y la independencia judicial.
La Misión también advirtió sobre los retos futuros que podría enfrentar el sistema electoral mexicano. En 2027, las elecciones judiciales coincidirán con las legislativas federales y con comicios para gobernador en la mitad de las entidades federativas. Esta coincidencia, según la OEA, representará un desafío operativo y logístico, y podría dificultar la separación entre los procesos judiciales y los político-partidistas.
En materia tecnológica, la organización recomendó ampliar los plazos para el diseño e implementación del sistema de cómputo electoral. También sugirió incorporar un modelado de amenazas desde la etapa de diseño, con el objetivo de identificar vulnerabilidades, evaluar riesgos y establecer controles preventivos en la arquitectura del sistema.
La OEA concluyó que la experiencia mexicana ofrece importantes lecciones, pero que el modelo aplicado no es recomendable para ser adoptado por otros países sin antes realizar un análisis profundo y exhaustivo sobre su viabilidad y efectos.
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