La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, encabezó este lunes la reapertura total del Tren Ligero, sistema que conecta la zona de Taxqueña con Xochimilco. Tras concluir un proceso de modernización integral que requirió una inversión de 2 mil 286 millones de pesos, las autoridades capitalinas proyectan que la capacidad de transportación se duplique, pasando de 130 mil a 270 mil pasajeros diarios en beneficio de los habitantes del sur de la metrópoli.
Durante el evento protocolario en la terminal Taxqueña, se informó que la nueva operatividad del sistema se basa en una flota de 17 trenes biarticulados acoplados (equivalentes a 34 vagones en circulación). Esta configuración técnica permitirá que, de forma gradual, el intervalo de paso entre unidades disminuya de los cuatro minutos actuales a un promedio de tres minutos, optimizando los flujos de movilidad en este corredor estratégico.
La intervención institucional no se limitó al material rodante; 17 de las 18 estaciones del sistema recibieron mantenimiento mayor. Los trabajos incluyeron la rehabilitación de infraestructura, mejoras en accesibilidad y señalización, así como la modernización de vías y adecuaciones operativas. Estas medidas forman parte del plan de infraestructura de transporte público diseñado para robustecer la conectividad de la ciudad de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Infraestructura complementaria y seguridad operativa
Brugada Molina anunció que, para consolidar la eficiencia del sistema, el Gobierno de la Ciudad de México proyecta la construcción de al menos tres puentes vehiculares. El objetivo primordial de estas obras es la eliminación de cruces conflictivos donde el convoy comparte circulación con el tránsito superficial de automóviles y autobuses, factores que históricamente han provocado demoras operativas y riesgos de siniestralidad.
La incorporación de las nuevas unidades, bautizadas bajo el concepto de «El Ajolote», se suma a otros proyectos de movilidad de alto impacto, como la renovación de la Línea 2 del Metro. De acuerdo con el cronograma de la administración local, se prevé que las obras en dicha línea concluyan a finales de mayo, integrando así un eje de transporte renovado desde el centro hacia el sur de la capital.
Subsidio y sostenibilidad del servicio
Pese a la cuantiosa inversión en tecnología de trenes acoplados y rehabilitación de estaciones, la mandataria capitalina confirmó que el costo de pasaje del Tren Ligero se mantendrá en tres pesos. Esta decisión ratifica la política de subsidio gubernamental para garantizar que la modernización del transporte no impacte negativamente en el gasto familiar de los sectores que dependen de este medio.
El fortalecimiento del Tren Ligero representa un paso crítico para la gobernanza del transporte público en la Ciudad de México. Al incrementar la oferta de asientos y reducir los tiempos de traslado sin alterar la tarifa, la administración local busca consolidar un modelo de movilidad sustentable que responda a las presiones demográficas y a los compromisos internacionales de infraestructura que la capital enfrentará en el corto plazo.
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