CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos (CFE TEIT) invirtió 9 mil 336 millones de pesos en infraestructura durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, con el objetivo de expandir el acceso a servicios de internet y telefonía en áreas remotas. Sin embargo, hasta septiembre de 2024, la empresa solo ha logrado sumar 1.7 millones de usuarios, cifra que contrasta con las pérdidas reportadas de 8 mil 931 millones de pesos en 2023.
La administración de López Obrador siempre visualizó la conectividad como un deber del Estado, comparando el plan “Internet para Todos” con la nacionalización de la industria eléctrica. A pesar de la ambición del proyecto, la materialización del acceso universal a internet ha presentado desafíos significativos. La inversión en CFE TEIT busca abordar la falta de cobertura en aproximadamente 300,000 localidades dispersas en México, muchas de las cuales tienen poblaciones de menos de 500 habitantes.
Jorge Moreno Loza, abogado especializado en telecomunicaciones, señala que la dificultad para mantener a una empresa de conectividad es notable. La industria requiere inversiones constantes para actualizar y robustecer las redes. Esto es aún más complicado en áreas de difícil acceso geográfico, como las montañas. Las alianzas estratégicas con el sector privado son fundamentales para asegurar la viabilidad financiera y operativa, aunque el gobierno ha optado por avanzar con su empresa estatal sin asociaciones externas.
A pesar de la inversión, México enfrenta un déficit de conectividad. Según la Encuesta Nacional de Disponibilidad y Uso de Tecnología de la Información en los Hogares (ENDUTIH), 25.3 millones de personas aún carecen de acceso a internet. CFE TEIT ha logrado atraer un número limitado de usuarios al modelo de recarga, que, aunque popular, genera un ingreso promedio bajo por usuario (ARPU), crítico para la sostenibilidad económica de la empresa.
Moreno Loza advierte que, aunque llevar internet a comunidades sin conectividad es una intención válida, la falta de una estrategia clara por parte del gobierno resulta en un uso ineficaz de recursos. Sin un enfoque estructural y metas concretas que incluyan alianzas estratégicas con el sector privado, la inversión podría convertirse en un “barril sin fondo”.
La estrategia actual de CFE TEIT se ha caracterizado por la falta de claridad, fluctuando entre la implementación de servicios satelitales y fibra óptica, sin definir objetivos específicos de cobertura. Esta indefinición incluye cómo los habitantes de estas comunidades podrán acceder a dispositivos y servicios necesarios para el desarrollo de habilidades digitales.
Además, se discute una reforma que propondría que CFE TEIT asuma el rol de proveedor de internet en todo el país. Sin embargo, la coherencia del plan del gobierno ha sido cuestionada. Especialistas sugieren que es momento de reevaluar si las grandes inversiones que se están realizando en la estatal son sostenibles a largo plazo, o si es más beneficioso explorar alternativas viables para cerrar la brecha digital en el país.
—con información de Expansión
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