Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, anunció la implementación de centros de acopio en San Lázaro y la donación de parte de los ingresos de los diputados afectados por los huracanes John y Helene. Los fenómenos meteorológicos han causado estragos en México, con daños significativos en infraestructura y comunidades.
El huracán John, que impactó Guerrero el 23 de septiembre de 2024, tocó tierra como categoría 3 y ha dejado al menos tres muertos. Dos de las víctimas fueron reportadas en Tlacoachistlahuaca, donde un deslizamiento de tierra, provocado por las intensas lluvias, arrasó con varias viviendas. La gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, informó que los vientos alcanzaron hasta 190 km/h, derribando árboles y postes eléctricos, lo que resultó en cortes de luz y comunicaciones en la región.
En Marquelia, uno de los municipios más afectados, se han registrado daños considerables en viviendas e infraestructura. A pesar de los esfuerzos de evacuación y la habilitación de refugios temporales, muchos residentes enfrentan dificultades para acceder a alimentos y servicios básicos. Más de 18,000 elementos de seguridad han sido desplegados para asistir en la recuperación, pero el recuerdo del huracán Otis del año anterior, cuya respuesta fue criticada, aún pesa en la memoria colectiva.
Por otro lado, el huracán Helene, que se mueve por el Golfo de México, se ha convertido en una tormenta tropical peligrosa con vientos sostenidos de hasta 110 km/h y rachas de 140 km/h. Las autoridades han emitido alertas rojas en varios municipios de Quintana Roo, incluyendo Cancún y Cozumel, debido a la posibilidad de inundaciones severas y deslizamientos de tierra. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha advertido sobre lluvias torrenciales que podrían acumular entre 150 y 250 mm en algunas áreas, además de un oleaje elevado que podría generar trombas marinas en las costas afectadas.
La simultaneidad de estos dos huracanes destaca la vulnerabilidad de México ante fenómenos naturales cada vez más intensos. La combinación de condiciones climáticas extremas está presentando desafíos significativos tanto para las comunidades locales como para las autoridades de gestión de emergencias. Con el cambio climático exacerbando la frecuencia e intensidad de estos eventos, es crucial desarrollar estrategias efectivas para mitigar sus efectos futuros.
Las próximas horas serán determinantes para evaluar el impacto total de ambos huracanes y coordinar los esfuerzos de asistencia para los afectados, mientras se continúa el monitoreo de las condiciones climáticas adversas en todo el país.
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