El consumo privado en México registró una contracción del 0.2 por ciento en junio, después de un modesto crecimiento del 0.3 por ciento en mayo, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) este miércoles.
El Indicador Oportuno del Consumo Privado (IOCP), utilizado como indicador clave de la salud económica del país, muestra que tras un inicio de año con cifras a la baja, el consumo se había recuperado en marzo con un aumento del 0.8 por ciento, el mejor resultado en tres meses. Sin embargo, esta tendencia positiva no se mantuvo en los últimos dos meses.
En términos anuales, el IOCP mostró un crecimiento del 4.2 por ciento en mayo y del 3.8 por ciento en junio, indicando una desaceleración respecto a meses anteriores. Esta caída en el consumo privado ocurre en un contexto de persistentes presiones inflacionarias, que han afectado el poder adquisitivo de los mexicanos.
El Inegi destaca que estos datos son preliminares y forman parte de una estadística experimental para proporcionar estimaciones tempranas sobre el comportamiento del consumo privado en el país.
Analistas económicos advierten que la desaceleración del consumo podría tener implicaciones significativas para la recuperación económica de México, particularmente en sectores como el comercio minorista y servicios, que dependen en gran medida del gasto de los hogares.
Es crucial monitorear cómo evolucionará el consumo privado en los próximos meses, dado su papel crucial en la economía mexicana y su impacto en la actividad empresarial y el empleo.
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