El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puso en duda la renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), tras afirmar que su nación no requiere de los bienes comerciales provenientes de sus socios norteamericanos. Durante la firma de una ley de financiamiento para los servicios de migración en el Despacho Oval, el mandatario estadounidense sostuvo que la balanza comercial actual desfavorece a su país.
Postura sobre los déficits y sectores comerciales
Al ser cuestionado sobre las mesas de negociación vigentes, las cuales coinciden con tensiones generadas por la imposición de aranceles, el mandatario republicano manifestó su inconformidad con los indicadores de intercambio actuales. “No sé si voy a renovarlo porque, para ser sincero, a Estados Unidos le va mucho mejor. No necesitamos nada de lo que tiene Canadá, no necesitamos nada de lo que tiene México, pero ellos necesitan todo lo que tenemos nosotros”, declaró.
Trump argumentó que las operaciones comerciales con los países vecinos deberían generar superávits para la economía estadounidense en lugar de balances negativos. En sus especificaciones, el Ejecutivo detalló: “No necesitamos sus automóviles, no necesitamos su madera, no necesitamos su energía; no necesitamos nada de lo que ellos tienen”. Asimismo, recordó que la inclusión de una cláusula de salida fue el motivo para firmar el acuerdo, al calificar al anterior TLCAN como un pacto deficiente que carecía del derecho de terminación.
El proceso de revisión conjunta de 2026
El acuerdo trilateral vigente sustituyó al TLCAN y entró en operaciones en el año 2020. Dentro de sus cláusulas normativas, se estableció un mecanismo de revisión conjunta obligatoria al cumplirse seis años de su puesta en marcha.
De acuerdo con las reglas operativas del T-MEC, si las tres naciones contratantes aprueban la continuidad del documento antes del próximo 1 de julio, el tratado comercial se extendería de forma automática por un periodo de 16 años, una postura institucional que ya ha sido solicitada formalmente por los gobiernos de México y Canadá. De lo contrario, el estatus legal cambiaría a un esquema de revisiones de carácter anual que se prolongaría durante una década antes de proceder a una eventual expiración formal.
Estado de las negociaciones bilaterales
La Casa Blanca ya formalizó el inicio de las conversaciones técnicas de revisión con el gobierno de México. Aunque no se han establecido las mesas formales con la contraparte de Canadá, el ministro de Comercio canadiense, Dominic LeBlanc, reportó un encuentro previo con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
Desde hace año y medio, las autoridades de Washington han condicionado la renovación automática a la aplicación de modificaciones estructurales, con especial énfasis en las reglas de origen de la industria automotriz y en las condiciones de acceso para el sector del mercado lácteo de Canadá.
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